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Baja California es tierra de tradiciones y de hombres valerosos que dedican vida y obra a sus familias y al trabajo, para que éste perdure en legado a través de las generaciones.

Y mientras cada año vemos como empresas vienen y van de la región, hay otras que, con esfuerzo, dedicación y su fortaleza ostentan de un pasado, gozan de un presente y tienen asegurado un futuro por demás exitoso, forjando con ello la grandeza de nuestro Estado.

Así, destacan aquellas que los padres han destinado como herencia para sus hijos, sabiendo que el patrimonio construido con esfuerzo y dedicación jamás podrá estar en mejores manos.

Por eso, hoy en CAMPESTRE te dejamos los casos de exitosos empresarios de la región que han brindado a sus hijos grandes compañías, y ellos, con su visión, capacidad y talento, han hecho y harán un papel sobresaliente para hacerlas aún más poderosas.

Jorge Hank Rhon  

El ingeniero Hank Rhon es un empresario icónico no sólo de Baja California, sino de todo México. Afianzado en Tijuana desde los años ochenta, quien también fuera presidente municipal de esta frontera, es dueño de una de las casas de apuestas más reconocida del mundo, como lo es Caliente y presidente del grupo corporativo del mismo nombre.

Asimismo, y dentro de sus varias incursiones al mundo empresarial, tras la adquisición de una franquicia de fútbol en Tabasco, ésta fue llevada a Tijuana, en donde sería su hijo Jorgealberto Hank quien quedaría constituido como propietario y responsable del equipo.

Y de ahí en adelante todo es historia, ya que el tino de Jorgealberto para los negocios ha hecho que Xolos sea el equipo más joven en ser campeón de la Liga Mx, además de tener un exitoso modelo económico de compra y venta de jugadores, sellando todo lo anterior con un club que desde su irrupción al máximo circuito, siempre es un referente de nuestro balompié además de contar con uno de los mejores estadios de América Latina, generando un importante sentido de pertenencia con la afición.

Rodrigo Valle Hernández

El prolífico empresario Rodrigo Valle Hernández es propietario de 13 concesionarias de automóviles como parte del Grupo Tersa, las mismas que exhiben vehículos Renault, Peugeot y JAC. Sus ventas representan millones de dólares para su compañía, la cual emplea a cerca de 1,200 trabajadores en más de 25 ciudades de ocho estados de la República.

Asimismo, está por inaugurar una concesionaria de la lujosa Land Rover en Tijuana, además de un nuevo punto de venta en Playas de Tijuana de sus otras agencias.

Por ello, y siendo un empresario ejemplar, siempre dispuesto al apoyo de las causas que más lo necesitan, don Rodrigo Valle sobresale entre los forjadores de nuestro Estado.

“Siempre me he sentido no como mexicalense ni como tijuanense, sino como bajacaliforniano, y debemos de vernos como bajacalifornianos para que el Estado progrese. Si el estado progresa todas las ciudades vamos a progresar”, ha señalado con anterioridad.

Don Rodrigo, junto con su esposa, la señora Denisse Bibb, han procreado cinco hijos, formando una familia que crece día a día bajo su cuidado y ejemplo, y del cual estamos seguro están más que orgullosos.

En ese sentido, no hay duda de que sus hijos continuarán con su ilustre legado, en el que la excelencia empresarial, pero sobre todo la calidad humana, lo han colocado como una persona que es parte fundamental en el engranaje social y empresarial de Baja California.

Don Baraquiel Fimbres Durazo  

Hablar de don Baraquiel Fimbres, es hablar de uno de los hombres más visionarios que ha tenido Baja California en toda su historia.

Hecho bajo las adversidades y las duras faenas del campo, don Baraquiel, aunque sonorense de nacimiento, eligió Tijuana, como su hogar en la década de los 30s, ya con aproximadamente 40 años bien trabajados y vividos.

De sus siete hijos: Jesús, quien llegó de 19 años a Tijuana; Gilberto, Ignacio, Luis, Trinidad, Rodolfo y José, el más chico de la familia con apenas cinco años, fueron los dos más grandes quienes con don Baraquiel se trasladaron al Valle de las Palmas para trabajar en el rancho.

Tiempo después, don Baraquiel Fimbres Durazo, labrado bajo la cultura del esfuerzo, se convertiría en la simiente de un emporio comercial, por lo que en 1960, don Baraquiel e hijos deciden cambiar el nombre a su antiguo Mercado La Zona Libre por Cali-Max, en alusión al concepto de Calidad Máxima, los supermercados de Baja California por excelencia.

Fundador, visionario y pionero en muchos sentidos, don Baraqueil dejó como herencia no sólo una gran ética laboral y humana, sino una herencia comercial a sus hijos, quienes con gran inteligencia y efectividad supieron impulsar lo que su padre les confío. El resto es historia y está en nuestro tiempo a lo largo y ancho de Baja California y otros estados de la república.

Hoy, los hijos y nietos de don Baraquiel han convertido su corporativo en una importante fuente de empleo, y de desarrollo del norte de México, ya que al paso de los años se ha consolidado una de sus grandes misiones, como es la de retribuir con calidad educación y altruismo a la gente de la región.

 

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