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 Con Julieta Quiñonez Castaños no hay medias tintas a la hora de platicar. Siendo una empresaria que proyecta fuerza y brinda seguridad, se remonta a sus orígenes, esos días en los que las carencias se convirtieron en el impulso para fijarse una meta y creer en sí misma. Sin filtros, y con un temple que se ha forjado en períodos inciertos, ella engalana nuestra primera portada del 2023 en CAMPESTRE, lo que nos permite empezar este nuevo año con una mujer de retos, que ha transformado lo aciago en su motor de vida, potencializándolo con los que, considera, son sus ingredientes principales: rebeldía, intentar y creer. Tras 25 años de trabajo, su nombre es garantía de prestigio, lo mismo que la firma que dirige, MORRIS SEGUROS, uno de los grupos de mayor reputación en el noroeste de México, así como en San Diego, California.  


Por: Alonso Valenzuela   

Julieta Quiñonez Castaños, directora general de Morris Seguros, es disruptiva por naturaleza, aunque ella más bien se define como una desadaptada.   

“Soy una misfit”, asegura sonriendo. “No me adapto a lo tradicional, creo en la importancia de la calidez de un proyecto empresarial”.  

Su trabajo cotidiano como especialista en seguro de daños, se basa en analizar riesgos, negociar contratos, costos y gestionar datos cuantitativos, pero también se bifurca al mundo de las palabras que se entretejen para formar poesía; de ahí tal vez se refuerza ese vínculo en el que, a pesar de trabajar con lo arbitrario de los números, siempre tiene presente su toque humano, tal y como lo pedía a sus alumnos el entrañable maestro Keating en La sociedad de los poetas muertos.  

Probabilidad, estadística y literatura, mundos tan disímbolos en apariencia, pero que en ella embonan a la perfección. “Escribo para redimirme y rebelarme; para olvidar todo y perderme en nada; porque es la única forma de encontrarse”, dice en uno de los dos libros que tiene publicados.  

Licenciada en Administración de Empresas por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), la de Julieta es una mente inquieta y extravagante que bien pudo dedicarse a cualquier otra profesión, teniendo el mismo grado de solidez que posee como agente de seguros, porque en su natura parece ya estar predeterminada la actitud para lograr el éxito. 

Curiosamente, en foros y revistas de moda, a mujeres como Julieta, los sociólogos se empeñan en llamarlas superwoman, atendiendo al arquetipo y rol que tiene dentro de la estructura social en la que se desenvuelve. Sin embargo, habría que ser justos y decir que Julieta es una fuerza salvaje mayor.  

Y es que, para contextualizar el término, justamente en Mujeres que corren con los lobos, la psicoanalista Clarissa Pinkola describe a la ‘mujer salvaje’ como un ser que, con el paso de las décadas, ha podido resurgir de manera cíclica, sosteniendo su poder en recordar quién es y qué es lo que se propone, siendo lo que personifica la fuerza que las sostiene a partir de su naturaleza instintiva. Eso es Julieta.   

De donde yo vengo queda todo más lejos…  

Son pasadas las 11:30 de la mañana y Julieta arriba puntual a la cita pactada con CAMPESTRE. Se acompaña de un café, porque el frío del día vaya que lo amerita.  

Con esa seguridad que le dan poco más de 25 años de excelencia en su profesión, hace uso de su contundente tono de voz no sólo para presentarse, sino para saludar a colaboradores camino a su oficina, ubicada en lo que ella llama la República de Otay, uno de los distritos de mayor flujo comercial de la frontera norte de nuestro país.  

La plática que comenzamos a sostener me recuerda a las primeras líneas de Rulfo cuando Juan Preciado nos avisa que llegó a Comala.    

No exagero, así de fuerte es y suena Julieta; apenas cuestiono por sus inicios y sostiene una frase tan precisa, que me deja pensativo.   

 —“Desde donde yo vengo, queda todo más lejos… los sueños, las oportunidades, los privilegios”.   

 Y ante dicha aseveración, es complicado poder imaginar cómo ella, actualmente posicionada como un referente empresarial del noroeste de México en el ramo de los seguros, obteniendo diversos galardones en México, Estados Unidos, Europa (y más de 20 países) tuvo orígenes inciertos, pero que supo capitalizar para hacer una correcta transición y erigirse como la directora general de una firma de renombrado prestigio.   

Más tarde, al transcurrir de la charla, descubriría que Julieta es una máquina de frases certeras, de ésas que disimuladamente apuntas, pero que no hay la necesidad de hacerlo, porque de todos modos se te quedan grabadas, retumbando por ahí.   

El inicio de su andar   

Era 1997, y mientras compaginaba sus primeros semestres en la UABC, Julieta inició su carrera laboral en lo que antiguamente fue conocido como Seguros Tepeyac.  

Ahí, en el año que todo mundo en las oficinas de Zona Río quería usar unos jeans Guess, Julieta se haría incondicional de aquellos sacos y trajes sastre de angulosas hombreras, un distintivo más que noventero, y actualmente tan de moda con el estilo aesthetic de las nuevas generaciones.   

“Yo quería viajar, a mí me apasionaba Europa, conocer el mundo, y desde mi realidad eso era un sueño casi imposible. Cuando inicié a trabajar en las compañías de seguros tenía 19 años, pude ver cómo los agentes de seguros exitosos eran premiados en convenciones por todo el mundo, amaba esa posibilidad”, rememora. 

Pasado el tiempo, y luego del aprendizaje en Seguros Tepeyac, llegó a las filas de Zúrich Compañía de Seguros, aunque ya especializada en seguros de Daños, atendiendo agentes, suscripción y emisión de este ramo.  

Pero las inquietudes seguían en ascenso, así que tras ver fortalecidos sus conocimientos la invitan a iniciar una Promotoría de agentes de seguros de nuevo para Tepeyac, por lo que decide renunciar para brincarse de lado, iniciando ahora con su carrera de servicio a los agentes y ser uno de ellos ya independiente.  

Ahí, fue un factor preponderante el acompañamiento de personas que hasta ahora siguen vigentes dentro del Grupo Morris, siendo cuatro colaboradores, además de su hermana y socia, Magdalena Castaños, parte esencial del proceso, lo cual se ve reflejado, incluso en el logo de Morris, donde cada aro simboliza a cada uno de ellos.  

“Cada aro significa cada uno de los que comenzamos, y la parte del interior es la figura del asegurado y cómo lo envolvemos entre nosotros y la compañía de seguros”.   

Crecimiento
La capacitación de Julieta no ha frenado, y ésta ha sido constante además de las certificaciones qué el sector obliga.  Cuenta con Cédula C, que es la licencia que se otorga para poder intermediar grandes riesgos “jumbo” en seguros de daños. “Muy pocos agentes en el Estado tienen este tipo de licencia”, precisa. También obtuvo su licencia en el estado de California en el 2009.   

  Y en ese afán de querer convertir la profesión en empresa, se ve forzada a iniciar Morris, Agente de Seguros S.A. de C.V. constituida como una empresa moral.  

“Ser una S. A de C.V. en el medio es como obtener un diploma, es demostrar a tus asegurados la superación, pero sobre todo estar mayormente preparados para atenderles, ya que nos exige mucho más que a los agentes individuales el órgano regulador de nuestra actividad: la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF)”.  

Al igual, aprovechó la oportunidad de agradecer en público a Alejandro Rique Jaime y Arturo Valencia, del Despacho Praxis, Agente de Seguros y de Fianzas, a quienes, dijo, aprecia y admira por compartir el coaching para que pudiera formar a Morris como una S.A de C.V, siendo una inspiración para ella en el medio.

“No sólo en México hacemos el esfuerzo, también en Estados Unidos y con las diferencias de legislaciones y requisitos somos ya una corporación establecida en San Diego y con licencia por el Departamento de Seguros de California (CDI): Seguros Morris Insurance Agency Inc. Con nuevos socios de negocio que robustecen nuestra oferta de servicio. Todo esfuerzo es un crecimiento”, remarca.  

La creación de una serie de proyectos, como el que se emprendió en 2014 con la empresa alemana HDI, argumenta, la solera y categoría de su trabajo, al constituir la promotoría SPARTA y representarlos en Baja California.  

“Hemos alcanzado en HDI SEGUROS el segundo lugar en este 2020-2021 en la región noroeste de México en la clasificación de Promotorías, somos además Incubadora de Agentes y tenemos el privilegio de atender a 50 agentes de seguros de los más exitosos de la región, que nos favorecen con formar parte de esta promotoría y obtener resultados de éxito como ellos. 

Nuestra razón, tú
“Nos constituimos como una empresa especializada sólo en contratos de seguros para atender a el exigente y cambiante mercado en ambos lados de la frontera, mismo que tiene necesidades muy particulares, por lo que nuestro compromiso es otorgar un servicio honesto y de calidad”, precisa Julieta. 

“Nuestros clientes con su crecimiento y su éxito nos han arrastrado con ellos, nos han llevado de la mano a estirar la liga. Son clientes que tienen necesidades de aseguramiento muy exigentes en tiempo y forma, como las agencias aduanales y grandes empresas en México o las compañías de logística y transporte en Estados Unidos”, agrega. 

Pero para llegar al pináculo de su negocio, es trascendental ofrecer un valor agregado.  

“Mi producto adicional es la calidez con la que te atendemos en Morris Seguros, el ver realmente a nuestros asegurados y colaboradores como personas. Intermediamos para 17 compañías de seguros en México y nueve en Estados Unidos. Nosotros no trabajamos por ser el número uno de una compañía de seguros, nosotros trabajamos para conseguir el mejor producto del mercado, al mejor precio para nuestros asegurados, no importando que operativamente debamos tener licencia con 26 distintas compañías de seguros y el desgaste que esto conlleva”, expone. 

No en balde, consorcios, grupos e instituciones públicas y privadas como las universidades: Universidad Tecnológica de Tijuana, UNUS Universidad, Agencia Aduanal Pérez Ortiz, Sistemax, El mejor pan de Tecate, Hotel Santuario Diegueño, Restaurante ASAO, Calmil, MJ Industrial, PYME, HJM Internacional, MCD Translog, Farmacias Roma son prueba de que en Morris Seguros asegura a las compañías más dinámicas e influyentes dentro del quehacer regional cada una en su ramo.  

 “El que por años nos permitan tener el privilegio y poder ser su agente de seguros se convierte en un premio para nosotros, el más importante, porque establecer alianzas con este tipo de empresas, que manejan tantos ISOS y diversos programas de exigencia en sus proveedores de servicios, es verdaderamente el premio y un refrendo de que hacemos las cosas de la manera correcta”.  

“NUESTRA RAZÓN, TÚ, ése es nuestro slogan y es nuestra razón trabajar con amor y honestidad por nuestros asegurados, incluso, en nuestro organigrama los clientes están situados arriba de la dirección general”. 

La rebeldía como metodología 
“Desde el comienzo sabíamos nuestro target, ya muy establecido: íbamos a ser agentes especializados en seguros de daños; la mayoría de los agentes se ven seducidos por la insistencia de las compañías de seguros a que inicien en la operación de seguros de vida o gastos médicos, nosotros sabíamos que eso sería orgánico una vez construyéramos una cartera solida de daños solo cruzaríamos la venta, y así fue. Somos agentes integrales intermediamos todos los ramos VIDA, GASTOS MEDICOS, AUTOS Y DAÑOS 

“Somos rebeldes, desadaptados, nos vamos por daños, y tenemos rentabilidad. Tenemos el privilegio de que compañías de seguros confíen en nosotros y decidan incursionar en productos que diseñamos juntos y que ellos en su momento no los querían como el de seguros de autos de carga por considerarlos no rentables demostrándoles lo contrario con nuestros métodos de suscripción y experiencia. 

La clave en el éxito de Seguros Morris 
La empresaria cita casi de manera automática a Calvin Coolidge al momento de preguntarle el porqué del éxito, y afirma que “El hombre que construye una empresa, crea un templo; el hombre que trabaja ahí lo venera”.  

“Creo que mi fortaleza y a quien debo mi éxito es a mi equipo. Yo no soy nada sin mi equipo. Está conformado por gente muy inteligente, muy valiosa y con valores afines a la empresa que trabajamos mucho. Siempre digo que nosotros aquí no somos compañeros de trabajo, somos una tribu y nos queremos, cuidamos y esta mezcla da la forma al éxito que tenemos”, precisa.  

 Amalgamado con una serie de conceptos, donde tal vez el amor sea el que logre conjugarlos de manera perfecta, también destacan el respeto, la honestidad, la lealtad, la bondad, el derecho de la antigüedad y ante todo la actitud, con lo que se formula el Código Morris.  

“Tenemos valores en la empresa como el amor, la bondad, la actitud, porque cuando se ejecutan en el trabajo, las cosas resultan bien.  Somos personas buenas, trabajando con mucho amor para personas buenas. En eso creemos”, destaca. 

Lo que viene   
De pronto pasan casi tres horas y cerramos con esa pregunta sobre regresar el tiempo, para, a manera de reflexión, saber qué le diría la Julieta actual, a la niña Julieta de 10 años, aquella a la que le quedaban lejos las oportunidades.   

“Sigue esforzándote igual, porque vienen años mágicos, esa pobreza que duele se alejara, dedícate a lo que ames hacer, mientras lo trabajes con amor y fe estarás condenada al éxito”. 

Pese a todo ello, estoica, no duda en lanzar un guiño a ese pasado “Agradezco venir de dónde vengo, porque los mejores espíritus se forjan en la austeridad”, resalta.  

Finalmente, estoy seguro de que Julieta ahora va y dirige sus pasos hacia donde siempre ha creído y querido, y donde ahora todo está más cerca, ya sean oportunidades, privilegios y el amor de los suyos, y eso se termina palpando en la agencia de seguros que siempre creyó construir y que terminó convirtiéndola en una realidad.   

Así es Julieta, que hace honor a la sentencia de Virgilio “Pueden los que creen que pueden”.  

Nos despedimos, y no me queda ninguna duda…o bueno, sí. Para ser sinceros, no me atreví a preguntar qué decía la frase que tenía estampada en su playera. Intuyo era un mensaje poderoso, como todo lo que proyecta.   Frase favorita: “Pueden los que creen que pueden” Virgilio.
Película favorita: Cinema Paradiso.

Somos únicos e irrepetibles y todos tenemos un propósito en la vida

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