Una residencia frente al mar en Del Mar, California, estableció un nuevo récord al venderse por 50 millones de dólares, convirtiéndose en la propiedad residencial más cara en la historia del condado de San Diego, según reportes de The Wall Street Journal y The San Diego Union-Tribune.
La mansión, situada en el 2920 Camino Del Mar, fue puesta a la venta en noviembre de 2024 por 75 millones de dólares.
En junio de 2025 redujo su precio a 59.5 millones antes de concretar la venta en casi 10 millones menos. La operación fue realizada a través de la compañía Ocean Front Vibrations LLC, constituida por un despacho jurídico de Newport Beach, sin que se revelara la identidad del comprador.
Esta transacción supera la registrada apenas una semana antes en La Jolla, donde una vivienda frente al mar se vendió por 47 millones de dólares, marcando así un nuevo récord para la región.
La propiedad de Del Mar se ubica en uno de los tramos más codiciados del litoral del sur de California, rodeada de residencias de alto perfil, incluyendo la del empresario Bill Gates, valuada en 43 millones de dólares, y la del inversionista Egon Durban, adquirida por 44.1 millones en 2023.
El terreno de la propiedad tiene una extensión aproximada de 2,834 metros cuadrados (equivalentes a 30,491 pies cuadrados) e incluye una casa principal de 419 metros cuadrados, además de dos casas de huéspedes de 33 y 35 metros cuadrados. En conjunto, ofrece siete habitaciones, ocho baños, piscina, jacuzzi y un frente de playa de 23 metros, uno de los más amplios del condado.
La construcción tomó alrededor de 12 años, según informó The San Diego Union-Tribune, e implicó la obtención de múltiples permisos, la edificación de un nuevo malecón y la modernización de un terreno que pertenecía a la familia de Sandra Naftzger desde la década de 1930. Fue diseñada por el arquitecto William Hefner, de Los Ángeles, y destaca por su estilo minimalista y por estar construida completamente en ladrillo, a diferencia de las tradicionales casas de madera que predominan en la zona costera.
La vivienda incorpora sistemas de drenaje especiales en toda la estructura para protegerla en caso de mareas altas, así como vegetación resistente al clima marítimo, incluyendo higueras, árboles neozelandeses y paspalum. En el interior, combina materiales nobles con amplios ventanales que ofrecen vistas ininterrumpidas del océano Pacífico. El dormitorio principal, ubicado en el segundo nivel, cuenta con un baño de mármol con bañera y ducha, además de una terraza privada frente al mar.
Mercado de lujo en expansión
La propiedad de Del Mar permaneció 340 días en el mercado, una cifra que coincide con la tendencia del segmento de lujo en la región. De acuerdo con el informe Reports on Housing, las viviendas con precios superiores a seis millones de dólares tardan en promedio 277 días en venderse, frente a los 81 días que suelen requerir las propiedades de precio medio.
El tasador del condado de San Diego, Jordan Marks, estimó que los impuestos anuales de la propiedad ascenderán a 532 mil dólares, lo que representará un aumento de aproximadamente 86 mil dólares en ingresos para la ciudad de Del Mar. Este tipo de ventas, señaló, no sólo refuerzan la posición del mercado de lujo en la región, sino que también contribuyen al desarrollo económico local.
Pese al enfriamiento del mercado inmobiliario general en Estados Unidos, el segmento de lujo se mantiene firme. Las viviendas de alto valor, particularmente las propiedades frente al mar, conservan su atractivo como activos patrimoniales sólidos. La combinación de ubicación estratégica, diseño arquitectónico y exclusividad continúa siendo el principal motor de demanda.
Economistas consultados por The San Diego Union-Tribune sostienen que este tipo de transacciones evidencian la llamada “economía en forma de K”, en la que los sectores de mayores ingresos siguen expandiendo su riqueza mientras la clase media enfrenta presiones inflacionarias. Las cifras respaldan esta lectura: el consumo de bienes de lujo y la compra de inmuebles exclusivos se mantiene al alza, incluso en entornos de alta volatilidad económica.
En 2025, Del Mar se posicionó en el puesto 47 de los códigos postales más caros de Estados Unidos, con un precio medio de venta de 2.7 millones de dólares, mientras que Rancho Santa Fe ocupó el décimo lugar, con 4.9 millones, de acuerdo con PropertyShark.



































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