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Lobos disfrazados de ovejas

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Por: Edgar Ortiz Ángel , coordinador en BC “Que Siga la Democracia” y promotor de la Dra. Claudia Sheinbaum

El título que da pie a este artículo es una frase común que se utiliza para identificar a personajes siniestros que se camuflajean de su verdadera esencia, principalmente en política. Que en su momento fueron reconocidos por sus malas decisiones, siendo rechazados en la sociedad, pretendiendo regresar diciendo que son personas buenas y diferentes.

Es normal ver cómo los políticos cambian de bando como lo hacen de ropa. Sin convicciones, ni principios. Un día están en la derecha y otro día en la izquierda. Un día son liberales y al otro conservadores. Un día son neoliberales y al siguiente humanistas.

La crítica que se nos hace a los ciudadanos es que no nos interesamos lo suficiente por la política, que tenemos memoria corta, que se nos olvida rápidamente los que generaron la desigualdad social en México, los que privatizaron las empresas nacionales, los que endeudaron al país, los que devaluaron el peso, los que desataron la guerra del narco, etc.

¿Pero, cómo identificar las verdaderas intenciones de los políticos? Si cuando se les preguntan son evasivos y ambiguos. ¿Cómo es posible que alguien que se forma con valores conservadores el día de mañana se manifieste como un liberal revolucionario? ¿Acaso es esto posible?

Sin bien, es cierto existen frases como: “es de sabios cambiar de opinión”, pero también lo es que hay personas que mienten o se camuflajean sólo para integrarse a equipos ganadores con el único afán de mantenerse en el poder.

De los más notorios ejemplos están Lily Téllez y German Martínez, ambos entraron como senadores y el último también como director del IMSS. Recientemente el exsenador Rojas Díaz y en casos locales no olvidemos a Alejandra León, todos llegados gracias al partido de izquierda y hoy radicados en la derecha.

Por otra parte, hay que reconocer a personajes congruentes con sus tesis, como Gerardo Fernández Noroña alguien de izquierda y que se sostiene firme en sus convicciones o Eduardo Verastegui que abiertamente se considera de derecha y acepta las diferentes posiciones en las que cree y que critica al propio PAN por no representar los intereses de la derecha, ¿será por vergüenza?

Debemos confesar que, desde la llegada de López Obrador, el pueblo de México discute abiertamente sus posturas políticas, es decir, somos un pueblo politizado. Considero que es algo sano porque difícilmente podremos ser engañados como antes.

Pero ¿cómo darnos cuenta? Se han hecho intentos de firmar cartas compromiso frente a notarios públicos, promesas de campaña, acuerdos en spots, etc., pero la última decisión la toma el soberano, es decir, el pueblo, y ante ello es de suma importancia que conozcamos sus verdaderas posturas sobre distintos temas.

Quizá valdría la pena que en los debates que se realizan por parte de la autoridad electoral, se haga un formato más estricto y específico y no uno tan ambiguo, y al que no le guste pues que simplemente no participe, como dicen las madres de familia: “el que nada debe, nada teme”. Un formato en donde se realicen distintas preguntas que están en el sentir popular, por ejemplo:

1. ¿A favor o en contra del aborto?
2. ¿A favor o en contra de la legalización de las drogas?
3. ¿A favor o en contra de la eutanasia?
4. ¿A favor o en contra de la soberanía alimentaria?
5. ¿Qué opina usted del cambio climático?
6. ¿Qué opina de las privatizaciones y si está de acuerdo?
7. ¿A favor o en contra del Fobaproa?
8. ¿Qué opina usted de la devaluación del peso en 1994?
9. ¿Qué opina usted de la intervención de la iglesia en la vida política?
10. ¿Qué opina usted de las intervenciones extranjeras?
11. ¿Qué opina usted del Poder Judicial?
12. ¿Qué opina usted del INE?
13. ¿Qué opina usted de Salinas de Gortari, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto?
14. ¿Qué opina usted de las reformas estructurales del sexenio de Peña Nieto? 15. ¿Qué opina usted del campo mexicano?
16. ¿Qué opina usted de que los pueblos originarios participen en la toma de decisiones del país?
17. ¿Qué opina usted de la comunidad LGBTTQ+?
18. ¿Qué opina de la reelección?
19. ¿Se considera usted de derecha o de izquierda?
20. ¿Quiénes son sus ejemplos o ídolos a seguir?
21. ¿A favor o en contra de los programas sociales?
22. ¿A favor o en contra de la educación libre y gratuita?
23. ¿A favor o en contra de la adopción homoparental?
24. ¿A favor o en contra de reducir impuestos a los grandes empresarios?
25. ¿A favor o en contra de la austeridad en los gobiernos?
26. ¿A favor o en contra de favorecer primero a los pobres?
27. ¿A favor o en contra de la revocación del mandato y las consultas populares?
28. ¿A favor o en contra del empoderamiento de la mujer?

Finalmente, con esto no garantiza tener los mejores perfiles, pero cuando menos saber un poco más sobre la verdadera identidad de quienes buscan una posición de poder en la toma de decisiones para el pueblo de México, dándonos una pista de sus convicciones, siendo más difícil engañarnos, y así podernos dar cuenta de quiénes son los lobos disfrazados de ovejas. ¡Cuídense de esos!

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