La gastronomía y el vino de Baja California volverán a cruzar la frontera como parte del San Diego Food + Wine Festival 2026, cuya edición número 22 buscará reforzar la conexión culinaria entre ambas Californias a través de chefs, productores, vinícolas y distintas experiencias binacionales.
Los detalles fueron presentados este 30 de septiembre durante una rueda de prensa realizada en Orígenes de Baja, donde representantes del festival, autoridades estatales, organismos gastronómicos y miembros de la industria adelantaron parte de la participación que tendrá Baja California durante el encuentro.
Durante la presentación, Michelle Metter, productora y propietaria del San Diego Food + Wine Festival, destacó la evolución que ha tenido el proyecto durante sus 22 años de historia y la creciente colaboración con México. En esta edición, señaló, habrá una representación amplia de chefs y cocineros provenientes de distintos puntos del país, además de alianzas con el sector gastronómico y vitivinícola de Baja California. Su participación al frente del festival también aparece en la estructura oficial del encuentro.

Uno de los principales momentos de esta relación será la Baja Culinary Expedition, programada para el 5 de noviembre, que llevará a los asistentes desde San Diego hasta Valle de Guadalupe para conocer vinícolas, restaurantes y productores de la región. La experiencia contempla visitas a proyectos como Bodegas de Santo Tomás, Villa Torél y establecimientos encabezados por chefs y enólogos de Baja California.
La conexión continuará durante el Grand Weekend. El sábado 7 de noviembre se realizará el Grand Tasting en Embarcadero Marina Park North, mientras que el domingo 8 llegará la Grand Fiesta, una jornada dedicada particularmente a la influencia culinaria de Baja California, México y Latinoamérica sobre el sur de California.
Para Miguel Ángel Badiola Montaño, secretario de Turismo de Baja California, este tipo de colaboraciones permiten presentar a California y Baja California como una región que puede recorrerse a través de una misma experiencia turística. Durante su intervención recordó la trayectoria de la gastronomía tijuanense y el trabajo de generaciones de restauranteros, cocineros y productores que han contribuido a posicionar al estado. Su cargo al frente de la Secretaría de Turismo se mantiene vigente en el directorio oficial estatal.

El componente gastronómico también fue planteado como una oportunidad económica. Michelle Guerrero Jaimes, subsecretaria de Fomento Económico de la Secretaría de Economía e Innovación de Baja California, destacó que promover los vinos, restaurantes y talento culinario del estado representa también impulsar empresas, empleos y nuevas oportunidades de comercialización.
“Compartimos consumidores, compartimos clientes, compartimos suministros, compartimos talento”, expresó al referirse a la dinámica cotidiana entre Baja California y California y a las posibilidades de generar nuevos negocios mediante estos encuentros.

La participación vitivinícola tendrá igualmente un espacio relevante. Francisco Rubio, presidente de Provino Baja California, señaló que la presencia dentro del festival representa una oportunidad para mostrar la identidad y calidad de los vinos producidos en los distintos valles de la entidad, además de acercarlos a consumidores del mercado estadounidense.

Desde el sector restaurantero, representantes de CANIRAC Tijuana y Playas de Rosarito destacaron que la plataforma permitirá presentar no solamente restaurantes, sino también productos, técnicas, cocinas tradicionales y la diversidad que existe entre los distintos municipios bajacalifornianos. En el encuentro también se resaltó la posibilidad de fortalecer vínculos con asociaciones restauranteras del sur de California.
La chef Flor Franco, quien ha participado durante distintas ediciones del festival, recordó que la relación gastronómica entre Tijuana y San Diego se ha construido durante años mediante cocineros, productores, vinícolas e iniciativas sociales. En esta ocasión también destacó el trabajo de organizaciones como Tijuana Sin Hambre y la posibilidad de aprovechar las plataformas culinarias para ampliar el impacto hacia otras causas de la región.

Por su parte, el chef Miguel Ángel Guerrero señaló que el intercambio entre Baja California y California forma parte de una relación que históricamente se ha desarrollado a través de la gastronomía, los vinos y la cultura, elementos que permiten generar comunidad a ambos lados de la frontera.

El festival se desarrollará del 1 al 8 de noviembre en San Diego, con más de 20 experiencias alrededor de gastronomía, vino y cultura. Su programación contempla el Grand Tasting, la Grand Fiesta, cenas especiales, actividades con productores y una expedición gastronómica a Baja California. La organización anuncia además a más de 150 chefs y personalidades del sector dentro de su programación general.
Con una semana completa de actividades, el San Diego Food + Wine Festival 2026 volverá así a utilizar la mesa como punto de encuentro entre dos regiones que comparten consumidores, productos y talento, pero también una identidad culinaria cada vez más conectada. Para Baja California, la participación representa una nueva oportunidad de llevar su cocina y sus vinos ante un público internacional y, al mismo tiempo, atraer visitantes hacia los destinos donde nacen esos sabores.
















Comments