La llegada de Amanvari a Baja California Sur marcó un nuevo capítulo para la hotelería de ultra lujo en México. El resort, ubicado en la comunidad privada de Costa Palmas, en el East Cape de Baja California Sur, abrió sus puertas el pasado 1 de agosto como la primera propiedad de Aman en territorio mexicano, con una propuesta enfocada en privacidad, bienestar y experiencias de alto nivel frente al Mar de Cortés.
El proyecto contempla 18 casitas frente al mar, además de residencias privadas, y forma parte de la expansión de Aman en América. Su llegada coloca nuevamente a Baja California Sur en el radar internacional del turismo de lujo, en un momento en que la región continúa atrayendo inversiones hoteleras dirigidas a viajeros que buscan experiencias exclusivas y destinos de baja densidad.
Sin embargo, pocos días después de su apertura, Amanvari quedó en el centro de una controversia que rápidamente trascendió las fronteras de México. El creador de contenido y crítico de hoteles de lujo Ryan Walker, quien cuenta con más de 150 mil suscriptores en YouTube, aseguró que fue rechazado en el acceso del resort cuando acudió para realizar una estancia que había reservado y pagado.
Walker publicó un video titulado “Amanvari Called the Police on Me”, en el que relató que el personal de seguridad le informó que su reservación había sido cancelada y que posteriormente se le negó el acceso a la propiedad. De acuerdo con su versión, durante el intercambio un integrante del personal mencionó la posibilidad de llamar a la policía. El video se volvió viral y alcanzó cientos de miles de reproducciones en pocos días.
La versión de Aman difiere en varios puntos. En declaraciones ofrecidas a The Wall Street Journal, un portavoz de la compañía calificó el video como una representación engañosa de los hechos y señaló que Walker no estaba autorizado para ingresar a la propiedad. La empresa también negó haber solicitado la intervención policial y mostró un reporte interno que, según el medio, no registra presencia de las autoridades.
De acuerdo con la información publicada por el diario estadounidense, Walker había recibido previamente comunicación de Aman sobre restricciones para realizar contenido durante un periodo de exclusividad mediática posterior a la apertura. Posteriormente, el resort canceló su reservación debido a las condiciones operativas de su etapa inicial y, según Aman, también le envió un mensaje por WhatsApp informándole de la cancelación. Walker reconoció posteriormente que no había visto esos mensajes antes de dirigirse al resort.
Otro punto de diferencia se relaciona con el acceso utilizado por el creador. Aman sostuvo que Walker no llegó por la entrada principal y que terminó en un acceso destinado al personal. El propio material publicado por Walker registra una indicación en español que señala que se trataba del acceso de colaboradores; él explicó que siguió las instrucciones proporcionadas por el sistema de navegación utilizado durante el trayecto.
Pese a la controversia, Aman aseguró que la reservación de Walker fue reembolsada en su totalidad y que la compañía ofreció cubrir gastos adicionales de viaje y cancelación, además de ayudarlo a realizar una nueva reservación. Walker confirmó haber recibido el reembolso, aunque señaló que no aceptó las compensaciones adicionales.
El episodio pone bajo los reflectores no solamente a Amanvari, sino también la relación cada vez más compleja entre los hoteles de lujo y los creadores de contenido. Mientras las propiedades buscan proteger la privacidad de sus huéspedes y controlar determinadas actividades de grabación, los viajeros que pagan por sus estancias utilizan plataformas digitales para compartir experiencias y evaluaciones que pueden alcanzar audiencias internacionales en cuestión de horas.
Para Amanvari, el episodio ocurre apenas días después de una apertura que había generado gran expectativa dentro de la industria turística. La propiedad busca posicionarse como uno de los nuevos referentes del turismo de ultra lujo en Baja California Sur, aprovechando el entorno natural del East Cape y una propuesta que combina arquitectura, gastronomía, bienestar y privacidad.
Más allá de las versiones encontradas sobre lo ocurrido con Walker, el caso demuestra la velocidad con la que una experiencia individual puede convertirse en un asunto de alcance global para una marca hotelera. En el mercado del lujo, donde la reputación y la atención al detalle son parte esencial de la experiencia, Amanvari comienza su historia en México bajo una atención internacional que difícilmente estaba contemplada para sus primeros días de operación.

















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