Una noche alrededor de la mesa se convirtió también en una oportunidad para recordar el carácter migrante de Tijuana. El Patronato Pro Casa del Migrante Scalabrini, A.C. celebró este 25 de septiembre su Cena Patronato, un encuentro con causa destinado a recaudar fondos para los programas que atienden a personas migrantes y población en condición vulnerable en la ciudad.
Realizada en Britania Tijuana, la velada reunió a cerca de 300 personas entre integrantes del patronato, benefactores, empresarios, colaboradores e invitados. Los boletos, en categorías VIP y Plata, incluyeron cena, bebidas, rifa y valet parking, mientras que la parte musical estuvo a cargo de Primera Fila Tijuana.

Durante el encuentro, José Luis Cantú Mendoza, presidente del Patronato, recordó que hablar de migración en Tijuana significa hablar también de la historia de muchas de las familias que han construido la ciudad a lo largo de generaciones.
“Tijuana es tierra de migrantes. Es una ciudad que ha crecido con personas que llegaron con una maleta, con un sueño, con la esperanza de encontrar una oportunidad y construir una vida mejor”, expresó.
Cantú destacó que el propósito de la iniciativa no se limita a recaudar recursos, sino a generar conciencia sobre las historias que existen detrás de cada persona que llega a la frontera buscando seguridad, empleo o la posibilidad de reconstruir su vida. “Una frontera puede separar territorios, pero nunca debería separar nuestra capacidad de ser solidarios”.

El Patronato, integrado por miembros de la comunidad tijuanense y encabezado desde sus orígenes por figuras como José Alberto Castro Torres, ha impulsado desde 2009 distintas acciones para reunir recursos en beneficio de la institución. En esta edición también participaron Agustín Velázquez Bustamante, vicepresidente del Patronato, así como otros colaboradores que han acompañado la causa durante distintos periodos.
Por su parte, el Hno. Raúl Ochoa, C.S., director de Casa del Migrante en Tijuana, explicó que durante el último año la institución recibió alrededor de 1,250 personas, quienes accedieron a servicios como alojamiento seguro, alimentación, ropa, atención médica, orientación psicológica y acompañamiento legal. La organización, fundada en Tijuana en 1987 por los Misioneros de San Carlos-Scalabrinianos, ha brindado apoyo a más de 270 mil personas migrantes desde su creación. Casa del Migrante en Tijuana A.C.

El trabajo, sin embargo, busca ir más allá de la atención inmediata. A través del Centro Scalabrini de Formación para Migrantes (CESFOM) se ofrecen programas gratuitos de capacitación orientados a facilitar la inserción social y laboral de personas migrantes, desplazadas, repatriadas, refugiadas y población vulnerable de Tijuana.
“No es únicamente darle a una persona el pescado para que coma; es importante también enseñarle a pescar”, expresó al destacar que la atención de la Casa se desarrolla desde tres dimensiones: asistencia humanitaria, desarrollo humano mediante la capacitación y acompañamiento espiritual.

Actualmente se trabajan con 15 programas permanentes de formación, además de otros que se incorporan conforme existen recursos disponibles. La meta es que quienes llegan a la ciudad no solamente encuentren refugio, sino herramientas para iniciar una nueva etapa con mayor autonomía.

La Cena Patronato cerró así una nueva jornada de recaudación para una institución que en 2026 cumplió 39 años de labor en Tijuana. En una ciudad definida en buena medida por la movilidad humana, el encuentro puso sobre la mesa una idea central: acompañar a quienes llegan también significa reconocer la historia y la identidad de una frontera construida por generaciones de migrantes.

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