Edición Impresa

Una gala floral al máximo la boda de Bianca Noriega y Eric González

0

Hay bodas memorables y luego están aquellas que parecen arrancadas de las páginas de una editorial de moda. 

Así fue el enlace de Bianca Noriega y Eric González, una celebración floral maximalista de tres días que rindió tributo a la fantasía, la moda y el amor en su estado más exuberante. 

Con una estética inspirada en la icónica colección Primavera-Verano 2016 de Dolce & Gabbana, la pareja creó un universo floral sin límites, que combinó romanticismo italiano con la vitalidad y esencia de los paisajes de Baja California.

La experiencia nupcial comenzó con el tradicional rompehielos en el exclusivo Santuario Diegueño, donde los 200 invitados se sumergieron en la atmósfera temática desde el primer momento. 

Posteriormente, la ceremonia principal tuvo lugar el 5 de julio a las, en el Club Campestre Tecate.

El altar, diseñado por Let’s Celebrate Eventos, fue una obra de arte en sí misma. Bianca, fiel a su visión desde niña, trabajó estrechamente con su decorador para crear una experiencia que fusionara sus sueños con una narrativa visual inolvidable.

La floristería Allegra transformó el espacio en un edén botánico, entre rosas rojas, lilas silvestres, suspendidas entre colores que crearon un ambiente sublime.

Pero más allá de los pétalos, lel jardín y los cristales, la atmósfera parecía salida de un museo onírico, ya que entre la decoración, podías sentirte frente a la Venus de Milo, bajo la mirada enigmática de la Mona Lisa, envolviendo a los asistentes en un espectáculo de belleza renacentista reinterpretada.

Y ya durante la ceremonia, los momentos más emotivos llegaron con los discursos, compartió Bianca. “Los discursos de mis hermanos fueron únicos, y profundamente emotivos”.

Y aunque la novia prefirió mantener en secreto algunos detalles del gran día, hubo un protagonista que no pasó desapercibido, siendo éste el vestido. 

De silueta romántica y confeccionado con exquisita delicadeza, el diseño estaba completamente cubierto con cristales Swarovski, que atrapaban la luz con cada movimiento. 

Y al paso de las horas, la fiesta se vivió con energía total. Hubo mariachi y conjunto musical. La canción elegida para el primer baile fue “Ordinal” de Alex War, una melodía íntima, que fue perfecta para sellar el inicio de la nueva vida de Bianca y Eric.

La torna-boda, celebrada nuevamente en Santuario Diegueño, cerró el fin de semana perfecto.

“Mi mamá fue todo por sus hijos. Tenía una tienda de disfraces muy querida en Tijuana, ‘Las puntadas de mi hija’, que nació cuando yo era apenas una bebé”, compartió. 

“Era una mujer creativa, apasionada, soñadora… y esta boda, en el fondo, también fue para ella. Cada flor y cada detalle tuvieron su esencia”, confesó.

Así, la celebración fue un brindis a la pareja, a la familia y a quienes ya no están pero siguen floreciendo en cada recuerdo.

Verano inolvidable en Ensenada

Previous article

El vino con acento de mujer

Next article

You may also like

Comments

Comments are closed.