Por: Gustavo Morales
Tijuana tiene una raíz centrada en la diversión de los extranjeros, pero ha venido evolucionando al grado de tener una identidad propia que si bien es cierto, es una ciudad cosmopolita que alberga no solo a nativos, ha crecido de manera exponencial en su cultura propia como ciudad.
Recuerdo un comentario que me hizo un gran amigo de la universidad cuando le contaba mi decisión de quedarme a vivir en Tijuana, su respuesta fue: ¡Te vas a quedar a vivir en ese pueblo tan peligroso!… Su respuesta me estremecio de momento haciendome dudar de la mejor decisión que he tomado, hoy lo sé, pero ese día me puso a dudar y poco a poco fui escudriñando su comentario.
Lo primero que identifique es que Tijuana no es un pueblo y que eso demostraba mucho desconocimiento no solo en mi amigo, sino en toda la gente que tiene información atomizada de nuestra ciudad, solo les llega lo negativo y pocos saben sus valores culturales; lo segundo fue definir la palabra “peligroso”, yo tenía ya cuatro meses en la ciudad y nunca había estado en riesgo mi integridad, por lo que deduje que la peligrosidad es el resultado de la prensa amarillista que vende a una Tijuana violenta controlada por los cárteles de la droga, pero en realidad no es así.
La percepción de la ciudad es contradictoria con los hechos reales que se viven a diario, y la percepción de nuestra ciudad es de inseguridad, violenta, sangrienta etc. Esto que les cuento fue hace 10 años, pero hoy la percepción es igual o peor. Tú que lees este articulo eres responsable de esta percepción que tanto ha manchado a nuestra Tijuana querida, porque los comentarios cotidianos son de que las cosas estan mal y van peor.
La percepción es realidad, asi lo consideran algunos expertos en las ciencias de la comunicación, aunque los datos sean otros, y que no suene a cliché por favor, pero los datos buenos no se comunican porque no venden, aveces como audiencia preferimos más el morbo y la victimización ciudadana que aceptar las buenas obras. Hoy Tijuana no es la misma, vive violencia igual que cada ciudad del mundo, pero a diferencia de otras, es fuerte economicamente y hospitalaria con todos los que llegan de fuera, se trabaja en fortalecer la cultura, la educación y bajar la inseguridad. Un ejemplo de ello es la 40 Feria del Libro de Tijuana, que albergo a poco más de 20 mil visitantes en su primer fin de semana, con hambre de conocimiento y educarse en los diferentes temas que les guste, homenajeando a la leyenda “Javier Batiz” e invitando a los diferentes talleres y eventos culturales que resaltan a los tijuanenes de nacimiento y adoptivos, como es mi caso.
Hablemos de los grandes deportistas, compositores musicales, su extraordinaria gastronomía, su economía fluyente, su fortaleza como ciudad colindante con San Diego, California, hablemos de esa Tijuana que solo vivimos pero no contamos.
















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