Esta mañana se dieron a conocer las diferentes maneras en que la comunidad tijuanense podrá sumarse este año a la campaña anual PRO-CURA de Fundación Castro-Limón, una iniciativa que, más allá de una meta económica, representa la oportunidad de continuar transformando vidas y acompañando a niñas, niños y adolescentes que enfrentan una de las batallas más difíciles: el cáncer.
Durante la presentación, una de las consejeras fundadoras de Fundación Castro-Limón compartió la meta para esta edición, destacando que el objetivo no es solamente alcanzar los 13 millones de pesos, sino superar esta cifra con el respaldo de patrocinadores, empresas y la comunidad en general.

Este año buscamos no alcanzar, sino rebasar los 13 millones de pesos con ayuda de nuestros patrocinadores y la comunidad en general», expresó.
La importancia de esta campaña se dimensiona al conocer el costo que representa el tratamiento de un paciente infantil. La consejera explicó que un tratamiento completo para un niño con cáncer puede alcanzar entre 2.5 y 2.7 millones de pesos, sin considerar posibles recaídas o complicaciones.
Actualmente, Fundación Castro-Limón brinda atención a 99 pacientes, y desde el inicio de sus actividades ha otorgado más de 349 mil servicios, cifras que reflejan la dimensión de una labor que durante años ha acompañado a cientos de familias en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Los resultados también se reflejan en sus índices de sobrevida. De acuerdo con los datos compartidos por la fundación, el índice general de sobrevida de sus pacientes con cáncer es del 83%, frente al 56% de la media nacional. En el caso de la leucemia, alcanza el 85%, comparado con el 62% de la media nacional. Indicadores que dimensionan la importancia de contar con atención especializada, seguimiento médico y acceso oportuno a los tratamientos.
A estos avances se suma un importante paso en el fortalecimiento de su infraestructura. Un día antes de la presentación de la campaña, la fundación inauguró su nueva ala quirúrgica, un proyecto que representa una inversión superior a los 18 millones de pesos.
Las nuevas instalaciones cuentan con un quirófano más amplio y moderno, un área especializada para la esterilización de equipos y una nueva unidad de cuidados intensivos, espacios que permitirán fortalecer la atención médica y las condiciones en las que se brinda tratamiento a sus pacientes.
Esta importante ampliación no habría sido posible sin el compromiso de las empresas socialmente responsables y de una comunidad que año con año se suma, aporta y contribuye para que la fundación continúe creciendo y ofreciendo mejores oportunidades a sus pacientes.

Detrás de cada cifra hay una historia, una familia y una esperanza que merece la oportunidad de continuar. Por ello, la institución mantiene vivo el sueño de sus fundadores: que ningún paciente tenga que dejar de luchar por su vida por falta de recursos económicos.
Para esta edición, son 12 empresas las que se suman como participantes socialmente responsables, cada una eligiendo la manera en que desea recaudar fondos. Entre las alternativas se encuentran el redondeo en compras, la adquisición de pulseras, pines y mercancía oficial, demostrando que existen muchas formas de aportar y que cada contribución puede hacer la diferencia.

La campaña PRO-CURA 2026 se llevará a cabo del 1 de noviembre al 6 de enero, sumando 67 días durante los cuales Fundación Castro-Limón hace un llamado especial a la comunidad y al sector empresarial de Baja California para unirse a esta causa. La invitación es a que más empresas se conviertan en aliadas, que los negocios abran espacios para participar y que cada ciudadano encuentre una manera de contribuir. El objetivo es seguir construyendo, entre todos, un futuro en el que cada niña y niño tenga acceso a una oportunidad de vida y donde la lucha contra el cáncer infantil no dependa de la situación económica de sus familias.
Porque nadie está exento de enfrentar una situación como esta, y cuando se trata de la vida de un niño, cada esfuerzo cuenta. PRO-CURA nos recuerda que la esperanza también se construye en comunidad; que detrás de cada donativo puede existir una oportunidad más de tratamiento, una familia que encuentra respaldo y una historia que merece seguir escribiéndose. Hoy, Baja California tiene 67 días para demostrar que cuando nos unimos por la niñez, podemos transformar la esperanza en oportunidades de vida.





















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