Por: Elisa Ibáñez, presidente del Centro Empresarial de COPARMEX Tijuana
¡Empezar el año con el pie derecho implica, como cada enero, el deseo de aprovechar mejor nuestros recursos para rendir más, tanto en lo individual como dentro de las empresas. Sin embargo, en el camino suelen aparecer obstáculos que dificultan convertir esa intención en resultados.
Para mejorar la productividad, las empresas han de fortalecer la comunicación efectiva, fomentar el compromiso de sus colaboradores, establecer sistemas claros de reconocimiento y ofrecer capacitación continua que les permita desarrollar sus habilidades y desempeñarse mejor.
La productividad se ha convertido en una palabra de moda en el mundo corporativo en los últimos tiempos. Realizar tareas de forma eficiente y eficaz es crucial, tanto en nuestra vida personal como profesional. Pero muchos de nosotros luchamos con obstáculos que dificultan nuestra productividad.
Empezando por gestionar nuestro tiempo, que es el recurso más importante que tenemos, priorizando las tareas más importantes, planificando mejor las actividades y eso incluye también los descansos ya que el incorporar pausas y tiempo libre en la agenda mejoran la productividad y reducen el estrés.
Uno de los retos de productividad en los equipos de trabajo radica en la comunicación. Los miembros de un equipo necesitan entender los objetivos organizativos y su lugar en ellos.
Por otro lado, demasiada comunicación puede abrumar a los colaboradores o distraerlos de su trabajo.
Esto es especialmente importante para equipos remotos o híbridos que no se comunican en persona. Es vital encontrar formas de implementar una comunicación efectiva sin cargar a los trabajadores con demasiada información.
Las reuniones regulares, pero poco frecuentes dan tiempo a los empleados para preparar detalles importantes para las reuniones sin tener que interrumpir su tiempo de trabajo. Las distintas herramientas de comunicación como la mensajería directa y la videoconferencia pueden cubrir la carencia para los equipos que no pueden hablar en persona.
Otro factor que dificulta la productividad es el nivel de compromiso de los colaboradores, los comprometidos tienden a tener una productividad global mayor que los desconectados. Cuando los colaboradores no sienten que su trabajo importa, es más probable que rindan mal o incluso abandonen sus empleos por completo. Además, es menos probable que ofrezcan estrategias innovadoras o que se ofrezcan voluntarios para tareas en las que podrían destacar.
La cultura de la empresa influye en el compromiso de los empleados, y todo empieza con el liderazgo. Fomentar las relaciones dentro de la organización mediante retroalimentación y comunicación regulares es un buen punto de partida.
Los líderes deben ayudar a los miembros de su equipo a entender sus roles y cómo su rendimiento afecta a la organización. También pueden ayudarlos a encontrar su propósito, utilizar sus fortalezas y desarrollar aún más sus habilidades.
En ocasiones, la falta de reconocimiento o recompensa es un factor que desmotiva, las oportunidades de ascenso, un aumento o bono, o incluso una palabra de ánimo pueden ser grandes impulsos de productividad.
Los colaboradores que sienten que su trabajo es reconocido y recompensado tienen muchas más probabilidades de seguir dando lo mejor de sí mismos para la organización. También pueden ayudar a la organización de otras maneras, como recomendar a sus amigos o compañeros de escuela a que soliciten puestos vacantes o encontrar formas innovadoras de resolver problemas de la empresa.
La capacitación y entrenamiento continuos son parte clave para ello, esto significa proveer inducción a los nuevos y formación continua a todos, a lo largo de su carrera en la empresa.
Nunca asumamos que los empleados aprenderán intuitivamente, aunque las soluciones sean aparentemente fáciles de usar.
También se pueden implementar sistemas de formación menos oficiales, como mentoría entre compañeros. Los equipos pueden trabajar juntos para educarse mutuamente sobre las mejores prácticas y cómo utilizar las herramientas que disponen para asegurarse de que todos puedan trabajar al máximo de sí.
Hay muchos otros retos, pero gestionando mejor el tiempo, mejorando la comunicación con el equipo, elevando el compromiso de tus colaboradores y brindándoles capacitación y entrenamiento continuos, tendrás mejores posibilidades de iniciar bien el año y lograr mayor productividad. ¡Que este año sea muy productivo para todos!
La autora es contadora pública certificada especialista en Capital Humano y presidente del Centro Empresarial de COPARMEX Tijuana.

















Comments