México continúa posicionándose como uno de los mercados estratégicos para la investigación clínica en América Latina, luego de que farmacéuticas internacionales como Boehringer Ingelheim y Novartis anunciaran nuevas inversiones enfocadas en el desarrollo de terapias innovadoras y estudios médicos especializados en el país.
La expansión de ambas compañías ocurre en un contexto de creciente interés de empresas transnacionales por fortalecer operaciones de investigación en territorio mexicano, impulsadas por factores como la disponibilidad de talento médico, infraestructura hospitalaria y una amplia base de pacientes para estudios clínicos.
Boehringer Ingelheim informó que destinará cerca de 200 millones de pesos durante 2026 para reforzar sus proyectos de investigación clínica en México, cifra superior a los 162 millones invertidos durante 2025. El aumento representa un crecimiento de 22% en su presupuesto para esta área.
La farmacéutica desarrollará 50 terapias innovadoras dirigidas a enfermedades cardiometabólicas, respiratorias, oncológicas, inmunológicas, visuales y de salud mental. Además, coordinará 23 estudios clínicos en 177 centros especializados, con la participación estimada de 1,400 pacientes.
Alberto Hegewisch, director médico de la compañía para México, Centroamérica y el Caribe, señaló que estos proyectos buscan acelerar el acceso a nuevos tratamientos y fortalecer procesos relacionados con farmacovigilancia y atención médica especializada.
En paralelo, Novartis anunció una inversión cercana a 203 millones de dólares para ampliar sus capacidades de investigación clínica y consolidar operaciones en México.
Actualmente, la empresa desarrolla 73 estudios clínicos en 129 centros de investigación distribuidos en distintas regiones del país, con la participación de más de 800 pacientes en diversas áreas terapéuticas.
La apuesta de ambas farmacéuticas coincide con el crecimiento de la industria de investigación clínica en México, sector que ha ganado relevancia internacional debido a costos competitivos, personal médico especializado y mayor demanda de innovación en tratamientos de alta complejidad.
El fortalecimiento del sector privado ocurre además mientras el Gobierno de México impulsa nuevas inversiones públicas en infraestructura hospitalaria. La presidenta Claudia Sheinbaum presentó recientemente el Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria, que contempla la construcción de 9,139 nuevas camas hospitalarias hacia 2030.
El proyecto federal prevé una inversión de 181 mil millones de pesos para ampliar la capacidad de atención del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y Pemex, con el objetivo de fortalecer la cobertura médica y responder al crecimiento de la demanda hospitalaria en el país.
De acuerdo con estimaciones oficiales, México pasará de 96,966 camas hospitalarias registradas en 2024 a más de 106 mil camas operativas hacia el final de la actual administración federal.

















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