El ciclismo mexicano podría estar ante un punto de inflexión, luego de que el nombre del bajacaliforniano Isaac del Toro se ha convertido en el eje de una posible reconfiguración del calendario nacional, con la mira puesta en el regreso de la Vuelta a México para 2027.
De acuerdo con información difundida por el portal especializado Escape Collective, la Unión Ciclista de México (UCM) trabaja en un proyecto para reactivar la histórica competencia por etapas a inicios de la próxima temporada, tentativamente en enero de ese año. La intención es reposicionar a México dentro del circuito internacional avalado por la Unión Ciclista Internacional (UCI).
El ascenso deportivo de Del Toro, quien es considerado una de las principales promesas del ciclismo mundial, ha generado un renovado interés en el país por este deporte.
Su proyección internacional, actualmente vinculado al equipo UAE Team Emirates-XRG, ha colocado a México nuevamente en el radar de estructuras competitivas de alto nivel.
En ese sentido, los organizadores buscan que la eventual Vuelta a México alcance una categoría que permita la participación de equipos WorldTour o, al menos, de estructuras de alto rendimiento.
Bernardo de la Garza, presidente de la UCM, ha señalado que la presencia del ensenadense podría ser un factor decisivo para atraer equipos extranjeros, quienes incluso podrían utilizar el territorio mexicano como parte de su preparación en altitud previo a otras competencias internacionales, como el Tour Down Under.
Apenas en octubre pasado, Ensenada fue sede del Campeonato Nacional, donde Del Toro participó, consolidando su vínculo con su tierra natal y evidenciando el potencial logístico y deportivo de Baja California.
Una carrera con historia intermitente
La Vuelta a México es una competencia con una trayectoria marcada por altibajos. Su primera edición se remonta a 1948, cuando el mexicano Eduardo Aguilar se proclamó campeón. Durante la década de 1950, figuras como Ángel Romero consolidaron su relevancia deportiva, elevando el perfil del evento a nivel nacional.
Sin embargo, los problemas estructurales han sido una constante. Diferencias entre organizadores, limitaciones presupuestales y la falta de continuidad institucional provocaron múltiples interrupciones.
En 1999, la competencia desapareció temporalmente en medio de tensiones entre actores públicos y privados.
En 2003, la Vuelta a las Américas representó un esfuerzo ambicioso con 21 etapas, aunque sin continuidad. Posteriormente, en 2008, la carrera regresó bajo el respaldo de patrocinadores privados y organismos deportivos, integrándose al UCI America Tour. A pesar de ello, la inestabilidad persistió y, tras varios ajustes y cancelaciones, la Vuelta a México dejó de disputarse en 2016.
Desde entonces, su ausencia ha sido una constante en el calendario ciclista nacional, mientras otros países de la región consolidaban sus propias competencias.




















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