La dinámica inmobiliaria de una ciudad fronteriza exige cada vez mayor preparación para responder a los cambios en vivienda, renta, espacios comerciales y operaciones que involucran a clientes de ambos lados de la frontera.
En este contexto, Jenny Althair Rivas Padilla, presidenta nacional de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), participó en Tijuana en un encuentro enfocado en fortalecer la profesionalización del sector mediante dos días de capacitación especializada.

Rivas Padilla destacó que AMPI suma 35 años de presencia en la ciudad y señaló que este tipo de actividades buscan ofrecer mayores herramientas a quienes participan directamente en las operaciones inmobiliarias.
“Todo es en el afán de poder construir un mejor sector, una mejor industria y, obviamente, enfocado a la profesionalización”, expresó Rivas.

Entre los temas relevantes para el mercado local se encuentran el comportamiento de los precios de venta y renta de vivienda, la demanda de oficinas y espacios comerciales, así como las perspectivas para el cierre de 2026 frente a la inversión binacional y los cambios en las necesidades de quienes buscan vivienda en Baja California.
Uno de los invitados al encuentro fue Morada Uno, empresa que presentó un modelo enfocado en reducir riesgos dentro de las operaciones de arrendamiento, particularmente ante uno de los retos que adquiere mayor importancia en Tijuana: comprobar la capacidad de pago y antecedentes de posibles inquilinos extranjeros.

La propuesta contempla un proceso de investigación y validación del arrendatario, incluyendo revisión de antecedentes legales en México y el extranjero y análisis de capacidad de pago. También incorpora, de acuerdo con lo presentado, mecanismos de garantía financiera y respaldo jurídico ante posibles incumplimientos contractuales.
El modelo se complementa con una plataforma tecnológica para gestionar la validación y seguimiento de las operaciones, con la intención de ofrecer mayor certeza a propietarios y facilitar el proceso para los asesores inmobiliarios.

En una ciudad donde una misma operación puede involucrar ingresos generados en Estados Unidos, propiedades ubicadas en México y clientes con historial en ambos países, contar con mecanismos que permitan verificar información y reducir riesgos cobra una relevancia particular.
Para AMPI, estos nuevos recursos forman parte de una conversación más amplia sobre profesionalización. En un mercado inmobiliario cada vez más relacionado con la dinámica Tijuana-San Diego, la capacitación, el uso de tecnología y una mayor certeza en las operaciones comienzan a convertirse en herramientas necesarias para acompañar el crecimiento del sector.

















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