El mercado inmobiliario industrial mexicano mantiene una demanda activa, aunque comienza a mostrar señales de mayor cautela por parte de los desarrolladores.
De acuerdo con información de Solili, durante julio y agosto se ocuparon aproximadamente 945 mil metros cuadrados de espacios industriales, un crecimiento anual de 7%.
La Ciudad de México concentró 31% de la demanda, seguida por Guadalajara y Monterrey, con 16% cada una.
El comportamiento regional, sin embargo, fue desigual. La región Norte acumuló 360 mil metros cuadrados arrendados, 9% menos que un año antes, mientras el Bajío registró una caída anual de 43%.
En contraste, la región Centro mostró un crecimiento de 21%, con 298 mil metros cuadrados ocupados.
Tijuana, bajo presión por la disponibilidad
Aunque durante el bimestre se liberó 5% menos superficie que en el mismo periodo de 2025, la oferta disponible al cierre de agosto llegó a 6.1 millones de metros cuadrados, equivalente a una vacancia nacional de 5.3%.
Tijuana registró la mayor tasa de vacancia industrial del país, con 10%, seguida por Reynosa con 8.4%.
El dato coloca al mercado tijuanense ante un escenario particular: continúa siendo uno de los principales corredores industriales de México, pero enfrenta una mayor disponibilidad de espacios mientras la demanda se ajusta.
Menos construcción
La construcción industrial también refleja esta nueva cautela.
México cerró agosto con 3.7 millones de metros cuadrados en construcción, 20% menos que un año antes.
Durante julio y agosto se iniciaron obras por 540 mil metros cuadrados, una disminución anual de 32%.
A pesar de ello, el inventario industrial nacional continúa creciendo y alcanzó 114.5 millones de metros cuadrados, después de incorporar 440 mil metros cuadrados durante agosto.
Las rentas continúan al alza
La renta industrial promedio en México llegó a 7.67 dólares por metro cuadrado al mes, un incremento anual de 5%.
La Ciudad de México encabezó los precios con 10.38 dólares, seguida por Tijuana, con 8.68 dólares, y Tecate, con 8.06 dólares.
El escenario para el último trimestre apunta hacia una etapa de mayor equilibrio: la demanda continúa, pero los nuevos desarrollos avanzan con más cautela.
Para Tijuana, el reto estará en absorber la disponibilidad existente mientras mantiene su atractivo para manufactura, logística y nuevas inversiones.
















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