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La importancia de la percepción en el turismo

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Por: Dr. Karim Chalita Rodríguez, presidente del Comité de Turismo y Convenciones de Tijuana.

Cuando viajamos a una ciudad por motivos de placer, ya sea con amigos o familiares, por lo general tomamos la decisión de conocer un nuevo lugar con base a recomendaciones de conocidos, lo que observamos en los medios de comunicación, o el antecedente histórico y cultural de la ciudad.

Igualmente, comenzamos a buscar información sobre las ciudades que consideramos visitar. Tomamos en cuenta las atracciones, atractivos turísticos, museos, hoteles disponibles, tours, tipo de comida, costumbres, historia, cultura, población, idioma, clima, niveles de seguridad y tipo de moneda, entre otros aspectos. 

Al final, nos formamos una idea de lo que podría ser el lugar para visitar y, basado en ello, tomamos la decisión de ir o no ir.

La percepción se puede entender como el proceso mediante el cual la información recibida por diferentes medios es analizada para formarnos una idea personal. Esta percepción puede distar bastante de la realidad o acercarse a ella. 

Por ejemplo, hay ciudades que se consideran inseguras, pero cuando el turista llega, encuentra zonas turísticas y calles seguras. 

Otra falsa percepción es pensar que son ciudades atrasadas en urbanización y tecnología, cuando en realidad encontramos regiones con crecimientos verticales llenas de dinamismo y actividad financiera. Sin embargo, una gran parte de la gente, al tener una percepción negativa de una ciudad, tiende a decidir no acudir.

Una percepción negativa puede generar varios problemas. Desde un punto de vista turístico, el primero y más palpable, es la disminución del turismo, lo que afecta la economía y reduce las fuentes de trabajo. 

Otro grupo que tiende a no invertir en estas regiones son los inversionistas. Para que alguien desee invertir en un lugar determinado, generalmente busca que sea un lugar seguro y que cuente con seguridad jurídica. Nadie quiere invertir en lugares con mala reputación. 

Por último, se encuentran los locales, quienes ven cómo sus negocios dejan de tener ingresos al ubicarse en un lugar con mala percepción, lo que los lleva a dejar de invertir en sus negocios, entrando en modo de supervivencia y cerrando, en diversos casos.

Cambiar la percepción de una ciudad no es tarea fácil, pues implica la participación de varios actores para corregir los factores que llevaron a esta mala percepción. Primeramente, se tiene que entender el problema y, sobre todo, aceptar la realidad que llevó a esa mala percepción. La negación del problema conlleva a la no solución del mismo.

Una ciudad con una urbanización adecuada, con calles limpias, buena señalética, movilidad fluida y transporte público de calidad, siempre dará una buena primera impresión. Los proyectos de embellecimiento urbano siempre serán beneficiosos.

Otro factor importante es la seguridad. Cuando un turista pasea por lugares seguros y siente que puede acudir a la policía para resolver cualquier inquietud, también nos recomendará en el futuro. 

La preparación y capacitación del cuerpo policiaco compete directamente a las autoridades. Se aprecia una gran diferencia entre el servidor turístico, como lo es la policía turística, y la policía que no es turística. El entrenamiento del primero lo hace más sensible a las necesidades del turista. Por ello, cuando hay una policía agresiva y propensa a actos de corrupción, el turista se siente inseguro, al igual que la población en general y por consecuencia hablar mal del lugar.

La promoción de programas culturales es un buen aliado en el combate a la mala percepción. La realización de eventos culturales locales, así como ferias, puede ayudar a cambiar la narrativa. Parte de esto incluye la música local, el arte y, por supuesto, la gastronomía. Estas acciones corresponden tanto a las secretarías de cultura como a los particulares.

En la actualidad, el uso de las redes sociales puede ayudar o empeorar la percepción de una ciudad. Lamentablemente, en numerosas ocasiones las opiniones se basan en percepciones y no en hechos reales. Las redes sociales son una herramienta excelente para cambiar la percepción de la gente sobre un destino, pero esto no quiere decir que se inventen cosas o situaciones con tal de atraer visitantes. No hay mejor herramienta que conducirse con veracidad y honestidad.

Los medios de comunicación son un factor importante en la percepción de las cosas. Lamentablemente en la medida en que una información sea repetitiva, aunque no sea veraz, se comienza a tomar como cierta. Sin embargo, podemos repetir las bondades que se tienen en lugar determinado para revertir esa mala percepción. 

Por todo ello, concluyo que una mala percepción puede ser cambiada hacia una buena percepción; sin embargo, implica el trabajo conjunto tanto del gobierno como de los sectores económicos y de la ciudadanía. 

En ese sentido, el activismo constante por parte de los ciudadanos, así como la comprensión de la problemática desde una perspectiva real por parte de los gobiernos, llevará a un cambio de percepción en cualquier ciudad.

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