El próximo 23 de septiembre, un nuevo Whole Foods Market abrirá sus puertas en downtown San Diego. Pero la noticia no se trata solamente de otro supermercado: es una muestra muy clara de hacia dónde se dirige el desarrollo inmobiliario urbano.
Ubicado en 201 West A Street, el establecimiento de aproximadamente 50 mil pies cuadrados será el comercio ancla de The Torrey, una torre de 34 pisos desarrollada por Holland Partner Group que integra alrededor de 450 residencias con espacios comerciales y estacionamiento.
La fórmula es sencilla, pero cada vez más valiosa: colocar servicios que forman parte de la vida cotidiana justo debajo de donde vive la gente. Para los desarrolladores, un comercio ancla reconocido puede elevar la percepción del proyecto y generar flujo constante; para los residentes, significa convertir una compra cotidiana en un viaje de elevador.
En mercados urbanos cada vez más densos, el concepto de live, work and play ha dejado de ser un slogan de ventas. Proyectos como The Torrey muestran cómo las residencias, el retail y los servicios pueden convertirse en un mismo producto inmobiliario.
Y para ciudades que viven procesos de verticalización y renovación urbana —incluyendo varias zonas de la región CaliBaja—, el modelo ofrece una conversación interesante: el futuro del lujo no siempre consiste en tener más metros cuadrados, sino en tener más ciudad a unos cuantos pasos de casa.

















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