En el corazón de Baja California, L.A. Cetto abre sus puertas para compartir el inicio de la vendimia, un proceso que este año cobra un significado especial: la consolidación de su producción orgánica certificada.
Sebastián Suárez, enólogo de la casa, guió a CAMPESTRE MEDIA por el rancho Viña Alegre, donde se cultivan uvas orgánicas en más de 80 hectáreas certificadas. La visita incluyó una degustación vertical de vinos blancos emblemáticos con cosechas del 2016 hasta la actual, así como la nueva producción orgánica.
“La producción orgánica implica respetar el suelo, el clima y cada etapa del cultivo”, explicó Suárez.
“Usamos levaduras y nutrientes orgánicos, eliminamos pesticidas y fertilizantes sintéticos, y realizamos pruebas de trazabilidad en suelo, planta y fruta para garantizar la pureza del proceso.”
Por su parte, Luis Ángelo Cetto, gerente de marca, destacó el compromiso de la familia con la calidad y la innovación, sin perder de vista sus raíces. “Este es un negocio romántico. No podemos cambiar cómo se hace el vino, pero sí podemos perfeccionar las técnicas”, afirmó.
Además compartió su emoción por continuar el legado: “Es un reto enorme, pero también una responsabilidad hermosa. Queremos que cada botella lleve un pedacito de nuestra esencia.”
Destacó que la vendimia comenzó con la cosecha de uvas blancas, las primeras en madurar. Estos frutos darán vida a vinos jóvenes, pensados para ser disfrutados en el mismo año o dentro de los dos siguientes.
Aseveró que Viña Alegre prepara el lanzamiento de cuatro etiquetas tintas orgánicas: con el ensamble italiano, mezclas y un gran sabor.
Antes de 2020, este viñedo era convencional. Hoy, tras una transición rigurosa, es completamente orgánico”, señaló Suárez.
La fiesta de la vendimia no solo celebra el inicio de un nuevo ciclo agrícola, sino también el esfuerzo de una familia que ha apostado por la sustentabilidad, la excelencia y el respeto por la tierra.

















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