La Comisión Federal de Electricidad, el Gobierno de Nuevo León y representantes del sector empresarial acordaron una estrategia para acompañar la expansión industrial del estado con una inversión de 8,884 millones de pesos en infraestructura eléctrica. A esto se sumaría una inversión estatal de mil millones de pesos adicionales, llevando la bolsa conjunta a cerca de 10 mil millones.
Del total, 6,719 millones de pesos estarían destinados a proyectos de transmisión, mientras que otros 2,165 millones se dirigirían a distribución, incluyendo nuevas subestaciones, ampliaciones y modernización de la red.
La conversación también involucra a cámaras empresariales y organismos industriales que compartirán sus planes de expansión para anticipar dónde crecerá la demanda eléctrica entre 2026 y 2030.
El mensaje para el mundo de la inversión es claro: el nearshoring no se sostiene únicamente con anuncios de nuevas fábricas. Requiere carreteras, agua, talento y, sobre todo, capacidad energética.
En la carrera por atraer capital, la infraestructura eléctrica se está convirtiendo en uno de los activos más competitivos de las regiones industriales. Nuevo León parece haber entendido que para seguir creciendo, primero hay que asegurarse de que alguien pueda conectar la máquina.

















Comments