El gobierno federal anunció una ambiciosa estrategia energética que contempla inversiones por 250 mil millones de dólares para Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), como parte del nuevo modelo energético nacional.
El anuncio fue realizado por la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, durante su participación en la segunda jornada del VI Foro México–Unión Europea, ante funcionarios de la Comisión Europea, inversionistas y empresarios del sector.
La funcionaria subrayó que este plan busca consolidar una política energética equilibrada, que combine responsabilidad ambiental, solidez económica y justicia social.
De acuerdo con la Secretaría de Energía (Sener), el nuevo modelo impulsado por la administración de Claudia Sheinbaum pretende devolver al Estado la planeación estratégica de largo plazo, sin excluir la participación del sector privado, pero bajo un esquema “ordenado y complementario”.

El objetivo —dijo González Escobar— es garantizar que el país cuente con energía suficiente, limpia y de calidad, capaz de acompañar el crecimiento económico y el desarrollo social de las próximas décadas.
La titular de Energía destacó que la transición energética ocupa un lugar prioritario en la agenda nacional, con la meta de alcanzar un 40% de generación eléctrica a partir de fuentes limpias para 2030, en cumplimiento con los compromisos internacionales asumidos por México.
“Queremos que nuestra relación con Europa se traduzca en proyectos de largo plazo, inversión responsable y beneficios reales para nuestros pueblos”, afirmó.
González Escobar precisó que la cooperación bilateral con la Unión Europea deberá incluir transferencia tecnológica y coinversión en proyectos de energía termosolar, geotérmica, eólica, marina y de hidrógeno verde. También enfatizó que México busca fortalecer su posición como un actor relevante en el desarrollo de tecnologías limpias y financiamiento verde.
El planteamiento se da en un momento en que Pemex y CFE atraviesan retos significativos: altos niveles de endeudamiento, infraestructura envejecida y presión internacional para acelerar su transición hacia energías más sostenibles. No obstante, el gobierno federal insiste en que ambas empresas seguirán siendo ejes del desarrollo nacional, con inversiones estratégicas que permitan modernizar su operación y diversificar sus fuentes de generación.
“El compromiso es construir junto con nuestros socios europeos un futuro energético más limpio, justo y sostenible, basado en la soberanía, la sustentabilidad y la justicia social”, subrayó González Escobar durante su intervención.
El plan energético, que aún deberá detallar su cronograma de ejecución y mecanismos de financiamiento, representa una de las apuestas económicas más relevantes del actual sexenio. Si se concreta, México podría avanzar hacia una transición energética más ordenada, con beneficios directos en competitividad, inversión extranjera y desarrollo tecnológico.
La Secretaría de Energía aseguró que los proyectos estratégicos de Pemex y CFE estarán alineados con los objetivos nacionales de seguridad energética y reducción de emisiones, buscando un equilibrio entre soberanía y apertura internacional.
En palabras de González Escobar, “se trata de que la energía vuelva a ser motor del bienestar, no sólo un sector económico, sino una herramienta para construir un país más equitativo, sustentable y con futuro”.

















Comments