Inversiones en centros de datos, infraestructura de nube y semiconductores colocan a México en una posición estratégica dentro del auge global de la inteligencia artificial. Estimaciones del sector proyectan una oportunidad de hasta 18 mil millones de dólares hacia 2030.
México se encuentra entre los países que más podrían beneficiarse del nuevo ciclo de inversión extranjera impulsado por el desarrollo de la inteligencia artificial, una tendencia que está reconfigurando las cadenas globales de suministro y la ubicación de proyectos tecnológicos de gran escala.
De acuerdo con información de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), alrededor del 75% de la inversión extranjera directa destinada a economías en desarrollo se concentra actualmente en diez países, entre los que figuran México, China, India, Brasil, Vietnam e Indonesia.
El organismo señala que esta concentración refleja la capacidad de ciertas naciones para integrarse a sectores vinculados con tecnología avanzada e infraestructura estratégica.
La Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) estima que México podría captar hasta 18,000 millones de dólares en inversiones relacionadas con inteligencia artificial hacia 2030.
Entre los factores que fortalecen su posición destacan la integración manufacturera con Estados Unidos, su ubicación geográfica y la infraestructura industrial desarrollada durante décadas.
Los anuncios de inversión recientes muestran el interés creciente por el mercado mexicano. Amazon Web Services informó una inversión superior a 5,000 millones de dólares para infraestructura de nube en el país, mientras que Google Cloud abrió una nueva región tecnológica en Querétaro.
A ello se suman proyectos de CloudHQ por 4,800 millones de dólares en centros de datos, inversiones de Flex por 1,000 millones de dólares para ampliar la manufactura de equipos destinados a IA y centros de datos, así como compromisos de Salesforce y Microsoft en infraestructura tecnológica.
La industria de semiconductores también registra movimientos relevantes. La empresa USAT anunció una inversión de 2,430 millones de pesos para una planta en Yucatán, mientras que iniciativas como QSM Semiconductores buscan fortalecer capacidades nacionales en diseño y manufactura avanzada de chips.
Un análisis de la firma Mordor Intelligence estima que el mercado mexicano de centros de datos especializados en inteligencia artificial alcanzó un valor de 70 millones de dólares en 2025 y podría crecer hasta 261.5 millones de dólares para 2031, impulsado por la expansión de servicios de nube, la relocalización de operaciones tecnológicas y la creciente demanda de procesamiento de datos.
La tendencia también se refleja en el comercio bilateral con Estados Unidos. Según un análisis de Prosperous America, las exportaciones mexicanas de productos relacionados con procesamiento avanzado de datos crecieron de 26,400 millones de dólares en 2020 a 89,900 millones en 2025. Como resultado, la participación de México en las importaciones estadounidenses de estos bienes pasó de 25% a 36%, la más alta entre todos los proveedores.
Además, México concentra cerca del 40% de las importaciones estadounidenses de equipos de distribución y control eléctrico utilizados en centros de datos, un segmento considerado fundamental para el desarrollo de infraestructura tecnológica vinculada con la inteligencia artificial.
Especialistas consideran que la combinación de capacidad manufacturera, cercanía con Estados Unidos y nuevas inversiones en infraestructura digital coloca a México en una posición relevante dentro de la transformación tecnológica que impulsa la inteligencia artificial a nivel global.
















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