En San Diego, conseguir una pizza puede convertirse en una misión. En Ocean Beach, el panadero casero AJ Miller ha creado una operación tan pequeña como demandada: únicamente prepara 15 pizzas artesanales estilo Nueva York por semana, pero más de 1,500 personas esperan recibir una oportunidad para comprarlas.

El fenómeno comenzó a crecer en redes sociales, donde Miller ya supera los 114 mil seguidores en Instagram. Cada semana anuncia la disponibilidad de sus pizzas y los lugares prácticamente desaparecen en cuestión de segundos.
La dinámica es parte del encanto. Miller prepara durante la semana la masa madre de larga fermentación y las salsas, para después hornear un pie aproximadamente cada 30 minutos durante los viernes de producción.

Quienes consiguen un lugar pasan directamente a recoger su pizza caliente al complejo de departamentos donde vive Miller, en un horario que va aproximadamente de las 2:00 p.m. a las 10:00 p.m.
El precio ronda entre 25 y 30 dólares, pero el verdadero lujo parece estar en conseguir una de esas pocas pizzas antes de que desaparezcan de la lista.















Comments