Por: Roberto Vega Solís / Presidente COPARMEX Tijuana
Se dice que la capital de Estados Unidos es la capital del mundo, pues ahí se toman decisiones que impactan la política y la economía del planeta.
Es una ciudad hermosa, llena de historia y edificios icónicos. En primavera, sus árboles de flor de cerezo dan un toque diferente de color y frescura —recordemos que estos árboles fueron un regalo de Japón y representan la temporalidad y la renovación—; sólo duran pocos días y hay que esperar todo un año para disfrutarlos nuevamente.
Y en esta ocasión, el motivo de mi viaje —al cual fuimos invitados por la San Diego Chamber of Commerce— fue formar una comitiva de empresarios y funcionarios de Tijuana y San Diego, para poder gestionar en conjunto la solución a los grandes temas que compartimos como una sola región.
Hoy, la coyuntura de temas es de gran relevancia. Estamos viviendo una turbulencia muy agitada en los mercados internacionales y, sobre todo, el clima es de incertidumbre por las políticas arancelarias impuestas por el gobierno norteamericano a la mayor parte de los países. Se inicia una nueva etapa del modelo de sustitución de importaciones, buscando que Estados Unidos sea autosuficiente y que las empresas instalen sus plantas en territorio norteamericano.
Una mudanza de un centro productivo puede costar muchos millones, y no son decisiones que se tomen de un día para otro, pues existen muchas implicaciones: talento, costos, cadenas de suministro, etc.
Tuve la oportunidad de reunirme con funcionarios clave en diversos temas de nuestra agenda. Por ejemplo, conversamos con el Embajador de México en Estados Unidos, quien confía en que la cooperación de México y la implementación del Plan México nos harán fuertes. Nos reunimos también con CBP, donde le planteamos la importancia de buscar mecanismos para agilizar los cruces en las garitas.
También fuimos al Departamento de Estado. Ahí expusimos la importancia de ofrecer certeza y demostrar planeación, pues con el tema de los aranceles —México y el mundo— vive una turbulencia que hacía mucho no se sentía.
Estuvimos con el Subsecretario de Comercio, con el mismo tema: urge claridad y certeza. Reglas claras, simples y que no se cambien con frecuencia. Platicamos con varios congresistas y senadores. Ellos manifestaron entender bien la situación y nos estarán ayudando a empujar desde el Legislativo.
Algo que me gustó mucho del viaje es la unidad de Tijuana y San Diego. El trabajar en conjunto como una sola región integrada, sin duda nos fortalece. Nadie es mejor que todos juntos. En la parte cultural, tuve la fortuna de conocer la Casa Blanca, el carro presidencial, el tener un recorrido nocturno por el Capitolio y sus túneles, experiencias que llevaré por siempre conmigo y que seguro serán motivo de muchas anécdotas.
Los viajes ilustran, y las gestiones en unidad generan impacto y dan resultados. Esta historia está lejos de terminar, pero en unidad, equipo, y aprovechando las oportunidades que salgan de esta coyuntura, saldremos adelante, siempre lo hemos hecho.
Ahora, a seguir impulsando la agenda nacional y seguir trabajando por un país más seguro, democrático, justo, con inversión en infraestructura, salud, energía. Vamos juntos, pues, en este camino de vida y de construcción de un mejor país.























Comments