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La evolución histórica de la educación en México

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Por: Edgar Ortiz

La educación en nuestro país se remonta a tiempos prehispánicos, en donde culturas ancestrales como la mexica y la maya contaban con métodos para transmitir conocimiento basados en la clase social y el género. Por ejemplo, las clases bajas recibían una educación enfocada en aprender oficios, mientras que a los de clase alta y a los herederos del trono se les educaba en el arte de gobernar y en estrategias de guerra.

Durante la época de la conquista española, la educación se centró principalmente en los amos y señores, mientras que a los pueblos locales solo se les impartió evangelización por parte de la Iglesia.

Juárez impulsó las escuelas de oficios para fomentar una especialización en cada mexicano, contribuyendo así a su desarrollo profesional.

Una de las exigencias de la Revolución Mexicana fue brindar educación al pueblo y no sólo limitado a la burguesía. Con el triunfo popular del movimiento y la creación de una nueva Constitución en 1917, se establece el Artículo 3ro que nos habla de la educación para todas y todos como una garantía individual.

A lo largo de la historia se han logrado grandes avances: José Vasconcelos promovió los desayunos escolares, y el General Lázaro Cárdenas, gran impulsor de la educación bilingüe en comunidades indígenas y de la escuela rural, enfrentó la oposición de cacicazgos y hacendados. Ante esto, Cárdenas afirmaba: “Si es necesario les voy a regresar a los campesinos el rifle con el que hicieron revolución, para que defiendan el ejido y la escuela”.

Bajo el mandato de Adolfo López Mateos se estableció la creación de los Libros de Texto Gratuitos, a pesar de las marchas y protestas en contra, lideradas por el partido de derecha, corporativos empresariales y grupos conservadores, similar a lo ocurrido durante los logros de Vasconcelos y Cárdenas.

Mediante políticas públicas sociales y nacionalistas, se construyeron miles de escuelas en todo el país, incluyendo Universidades Autónomas, Institutos Politécnicos y Tecnológicos.

Actualmente, encontramos escuelas públicas prestigiosas que continúan siendo un pilar en la comunidad, donde se han formado y estudiado generaciones de  nuestras familias. Se destaca el fomento del civismo y la ética, el orgullo de rendir honores a la Bandera, cantar nuestro Himno Nacional y recordar a los héroes ilustres de la patria, tanto mujeres y hombres, como Hidalgo, doña Josefa, Morelos, Leona Vicario, Juárez, Zapata, Madero, Villa, entre muchos otros. La educación pública, laica y gratuita seguía avanzando.

En diferentes Estados de la República, como en Baja California bajo el gobierno de Xicoténcatl Leyva Mortera, se logró alcanzar una alfabetización del 100% en niveles de primaria y secundaria.

No fue hasta la llegada del periodo Neoliberal que este modelo educativo comenzó a cambiar, promoviendo la privatización de la educación. ¿Cuántas escuelas privadas vemos hoy en día? Si bien se respeta y admira la labor que realizan, el Estado y el Gobierno dejaron de cumplir con su función de proveer educación. Se eliminaron incentivos para los estudiantes, dejando a miles sin posibilidad de estudiar, y aquellos que pudieron, recurrieron al sector privado

En Baja California la memoria nos recuerda episodios oscuros, como cuando los gobiernos conservadores intentaron cercenar los predios de la Universidad Autónoma de Baja California con el pretexto de construir un centro de convenciones. Fue gracias a los estudiantes de la máxima casa de estudios del estado, a sus maestras y maestros, a intelectuales, académicos y al pueblo, que dicha intentona no se llevó a cabo. 

Pero ese no fue el único mal trago. De nueva cuenta, en años recientes, el patronato de la UABC, encabezado por un conservador reconocido, decidió poner a la venta varios terrenos de la universidad. Nuevamente, el pueblo de Tijuana y Baja California logramos evitar esto y no les quedó otro remedio más que dar marcha atrás a tan aberrante propuesta.

Un episodio interesante fue en 1998, cuando Andrés Manuel López Obrador, como dirigente partidista, gestionó para que con el presupuesto de su partido se compraran libros de texto gratis para secundarias, lo que detonó el enojo del Gobierno de Ernesto Zedillo, que giró instrucciones para que los libros de texto para secundaria también fueran gratuitos.

En 2002, con el gobierno de Vicente Fox, se quitaron de los planes de estudio el civismo y la ética. En el gobierno de Enrique Peña Nieto, y el llamado Pacto por México aprobado por el PRI, PAN y PRD, impulsaron diversas reformas llamadas «estructurales», que prometían ser la panacea para el país. Entre las reformas, vino la educativa, que sólo significó una reforma laboral para afectar a los maestros de dicho sector.

Al día de hoy existe un panorama distinto, con la llegada de un proyecto nacional que impulsa al sector educativo público, un proyecto contrario al neoliberalismo. Entre los cambios están: la marcha atrás a la mal llamada reforma educativa y la reivindicación de los profesores, promoviendo su dignidad y estableciendo mejores prestaciones para ellos.

En los planes de estudio, se impulsa como nunca antes el civismo y la ética, junto con la creación de cientos de nuevas universidades públicas. Se realizó la reforma al artículo 3ro constitucional para que la educación sea realmente universal en todos sus niveles, y se implementaron programas sociales para apoyar a jóvenes en sus estudios con las becas Benito Juárez, además de los desayunos escolares, entre otros.

Sin duda, según los expertos, existen distintas áreas de oportunidad para mejorar. Hace falta una nueva reforma educativa que promueva aspectos como la inteligencia emocional, el cuidado de la salud, la educación financiera y sexual, y la prevención del uso de drogas. Pero lo cierto es que la evolución histórica de la educación en México nos ofrece, hoy día, un modelo distinto al del pasado. Este se orienta principalmente hacia un enfoque humanista y progresista, buscando la felicidad a través de promover el bien, la amabilidad hacia los demás y el servicio al prójimo.

Viajando en el tiempo y sin reloj de arena…

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