Las colinas del sur de Italia, con sus calles estrechas, manantiales de agua y ríos de la comuna de Centuripe, situada en la provincia de Enna en la región de Sicilia, son representadas en Gulisano’s a través de su cocina familiar y de tradición desde agosto del 2013.
La idea de Marcos Gulisano, junto con su padre Nicoló Gulisano, de crear su restaurante, tomó fuerza a partir de las palabras de su ahora compañera de vida, Norma, quien creyó más que nadie en su visión: ofrecer una cocina donde cada visitante se sintiera como en casa.
Su pasión por el buen servicio, y traer un pedazo de sus raíces sicilianas a la frontera, transformó un sueño en realidad, mismo que el 7 de agosto de este año cumple su decimosegundo aniversario.
Así nació Gulisano’s Cucina Siciliana, primero en Plaza Marub, sobre Avenida Río Tijuana, y posteriormente en Torre Torela, en calle Privada Manuel Doblado. Con el paso del tiempo, ambos espacios fueron creciendo, consolidándose como rincones donde el sabor y la tradición italiana se encuentran.

Tras 12 años de crear una experiencia única de cocina siciliana en Tijuana, este lugar tan especial de origen italiano, rinde homenaje a su legado familiar, a la música, los olores, ingredientes y sabores de Centuripe.
“La experiencia es interesante, la unicidad -como decía mi papá-, tener platillos propios y haber sido de los primeros en innovar con este tipo de cocina, inspirada en un pueblo que está a casi ochocientos metros de altura y tiene la forma de un cuerpo humano, un hombre con brazos y piernas abiertas sobre la montaña. Allí se come increíble; el aire, el mar y el volcán Etna al frente, un pueblo familiar, todo lo hacen un lugar inolvidable”, describe Marcos Gulisano a CAMPESTRE sobre la inspiración detrás de su propuesta.
TE SENTIRÁS COMO EN CASA
El eslogan de Gulisano’s es el reflejo de la vida de Marcos. Cada detalle del lugar guarda recuerdos de momentos compartidos con su padre, familia y amigos; elementos que conectan con su cultura, su pasión por la música y la gastronomía.
Como ejemplo, destaca el enorme piano que divide el comedor principal, tesoro que hoy forma parte de la decoración y que refleja el gusto de su dueño por la música y el buen comer.

“Un pedazo de mi papá y de la cultura están aquí. Para mí es fascinante que la pasión y el instinto vayan marcando la esencia del lugar. Eso es Gulisano’s.
Las cosas que adornan el restaurante llegan solas… aparecen. Es un don que Dios me ha dado, imaginar los objetos y, al cabo de los años, encontrarlos”, comparte.
Desde la entrada, el restaurante invita a sentirse en casa, al recibirte con un pequeño jardín donde brotan limones italianos, olivos, romero y albahaca; una terraza con los típicos manteles rojos, blancos, y, en el interior, la bandera de Sicilia.
Cientos de objetos, entre cuadros, sombrillas, veleros, corchos de vino, lámparas, retratos, instrumentos, botellas, llenan los dos salones y completan la atmósfera familiar.
UN MENÚ QUE TE TRANSPORTA A SICILIA
Con doce años de historia, Gulisano’s destaca por su propuesta gastronómica y el cuidado en la selección de ingredientes frescos, presentes desde las entradas hasta los postres.
El recorrido por Centuripe comienza con la clásica Caprese, a través de rodajas de tomate, queso mozzarella fresco, albahaca, aceite de oliva y vinagre balsámico. Otro imprescindible es el Arancini, croquetas rellenas de queso y carne molida con salsa pomodoro.
Entre los platillos más solicitados está el pollo con risotto, acompañado de risotto de champiñones al vino blanco y salsa de queso parmesano. La sección de pastas ofrece opciones para todos los gustos, desde el clásico spaghetti a la bolognesa hasta la pasta Gulisano’s, con langosta desmenuzada, tomate cherry, alcaparras, ajo, albahaca y vino blanco. Todas pueden servirse con fettuccine, spaghetti, rigatoni o penne.
La carta también ofrece ensaladas frescas como la estrella de la casa y recomendación de Marcos, Siciliana; lechuga romana tomate cherry, pepino, morrón, cebolla morada, pistachos, aceituna negra, queso de cabra con vinagreta de aceite de olivo y limón.
Como insignia de su cocina, los calzone al horno no pueden faltar, con variedades que van desde el tradicional mozarrela, el pepperoni, hasta el prosciutto con salsa de tomate, queso mozzarella, prosciutto y tomate asado.
Además, el restaurante ofrece clásicos como la lasagna Gulisano’s y el pollo con patatas. En materia de vinos, la selección está cuidadosamente elegida para lograr el maridaje perfecto con cada plato.
Así, cada receta y su presentación están diseñadas para transportar al comensal a una mesa del Mediterráneo, bajo un ambiente cálido y familiar que sólo un proyecto personal como este restaurante puede ofrecer.
Finalmente, y tras un recorrido de CAMPESTRE por el interior de Gulisano’s, queda claro el amor que Marcos impregnó al restaurante y la herencia gastronómica que aprendió de aquellas comidas junto a su padre.
“Somos afortunados de estar trabajando, gracias a que esta región es bendecida con tanta vida y actividad.
La pasión, buena atención y dedicación hacen que sigas la esencia, la raíz, y en este caso los principios de mi papá. Uno
está en la marcha, que es ofrecer calidad, buena porción, valiente; eso tienes que cumplirlo y es lo que hace que el negocio siga”, concluye Marcos, a quien aguardan nuevos proyectos y conceptos culinarios bajo el nombre de Gulisano’s.





















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