El Club Campestre de Tijuana recibió este viernes 25 de septiembre la edición 42 del Torneo Anual de Golf Rubio Cancer Center, una de las actividades de recaudación del Club Rotario de Tijuana que combina deporte, convivencia y participación empresarial con un objetivo social.
Desde las primeras horas de la mañana, 172 golfistas se dieron cita para disputar el torneo bajo la modalidad foursome scramble, dividido en las categorías A, B y C. La competencia contempla además premios a los primeros lugares, concursos de acercamiento y la posibilidad de obtener reconocimientos por hole in one.

Durante la ceremonia inaugural, Gildardo Osuna Rueda, presidente del Club Rotario de Tijuana, destacó que la jornada va más allá de la competencia y busca convertir los recursos obtenidos en oportunidades para sectores vulnerables de la ciudad.
“Hoy no solo nos reúne el golf, nos reúne la amistad, la convivencia y, sobre todo, el propósito de generar un impacto duradero con lo que aquí se recaude”, expresó ante jugadores, patrocinadores y organizadores.

Uno de los principales objetivos de esta edición será continuar respaldando proyectos relacionados con educación, salud e infraestructura comunitaria, particularmente aquellos dirigidos a niñas y niños. En torneos anteriores, los recursos permitieron realizar trabajos en escuelas, rehabilitar espacios deportivos, sanitarios e instalaciones eléctricas e hidráulicas, además de apoyar iniciativas de Fundación Castro-Limón y Museo Ámbar.
Gerardo “Bebo” Gutiérrez Pérez, director general del torneo, recordó que el impacto de la actividad comienza precisamente después de concluir los 18 hoyos, cuando lo recaudado se traduce en proyectos para la comunidad.

El organizador explicó que la intención es continuar elevando el alcance de los apoyos para beneficiar no únicamente a instituciones individuales, sino desarrollar acciones capaces de llegar a comunidades completas. En la presentación previa del torneo, señaló que alrededor de mil niñas y niños son beneficiados anualmente mediante programas vinculados con esta actividad.
La edición de este año cuenta además con Juan Martín “Tiger” Santillán como Grand Marshall, quien ha acompañado la organización como una de las figuras centrales del encuentro y ha destacado la posibilidad de utilizar el golf como punto de encuentro entre empresas, jugadores y causas sociales.

Durante la apertura, Rubio Cancer Center y empresas patrocinadoras coincidieron en la importancia de sumar al sector privado a proyectos comunitarios. Desde la organización se subrayó que la participación de los patrocinadores permite que el torneo trascienda el carácter deportivo y mantenga su vocación de servicio.

La jornada contempla una competencia en la que el resultado deportivo comparte protagonismo con la convivencia entre empresarios, golfistas y miembros de la comunidad rotaria.
Así, después de 42 ediciones, el tradicional torneo mantiene una fórmula que ha logrado permanecer en Tijuana: reunir al golf alrededor de una causa y convertir una mañana en el campo en proyectos cuyo impacto continúa mucho después del último hoyo.















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