La ciudad cuenta con proveedores especializados, ingenieros familiarizados con los lineamientos de la FDA, y plantas certificadas bajo estándares internacionales como ISO 13485:2016.
La historia industrial reciente de Tijuana volvió a colocarse bajo los reflectores después de que la Comisión de Desarrollo Económico e Industrial de Tijuana (DEITAC) difundiera un análisis sobre el caso de Welch Allyn, una de las empresas emblemáticas del sector de dispositivos médicos en la región.
Para el organismo, la experiencia de esta firma estadounidense resume por qué la ciudad se ha convertido en uno de los destinos más competitivos para el nearshoring en Baja California.
En 2006, Welch Allyn decidió expandir su capacidad de producción fuera de Estados Unidos y encontró en Tijuana algo más que una alternativa de bajo costo. La compañía estableció aquí una planta con 730 empleados, dedicada a fabricar instrumentos de diagnóstico de alta precisión para mercados globales. Con el tiempo, la operación se transformó en una de las más estables de su red internacional.
De acuerdo con la información compartida por DEITAC, la decisión de Welch Allyn estuvo respaldada por un entorno industrial ya consolidado, un ecosistema regulatorio maduro y una fuerza laboral experimentada. Para los analistas del organismo, estos elementos son clave para entender el crecimiento del nearshoring en la región.
Infraestructura lista para operar
Tijuana alberga el clúster de dispositivos médicos más grande de Norteamérica, un dato que DEITAC subraya como uno de los pilares que explican por qué nuevas empresas continúan llegando. La ciudad cuenta con proveedores especializados, ingenieros familiarizados con los lineamientos de la FDA, y plantas certificadas bajo estándares internacionales como ISO 13485:2016.
Su ubicación geográfica refuerza la competitividad: a pocos minutos de San Diego y con acceso inmediato al cruce comercial de Otay Mesa, una de las rutas más transitadas del país, las compañías pueden enviar producto terminado a Estados Unidos en cuestión de horas. Este nivel de cercanía reduce tiempos logísticos, acorta ciclos de ingeniería y facilita la comunicación en tiempo real entre equipos binacionales.
Para Welch Allyn, esta conectividad fue determinante. La planta en Tijuana abastece a sus clientes norteamericanos con tiempos de entrega más cortos que los obtenidos desde cualquier otra región manufacturera del mundo.
Según datos presentados por DEITAC, la región genera anualmente más de 12,600 egresados en ingeniería y disciplinas tecnológicas, provenientes de 35 instituciones académicas. Este flujo constante de capital humano especializado, sumado a una industria con más de 40,000 trabajadores dedicados exclusivamente a la fabricación de dispositivos médicos, ha permitido formar una base laboral altamente entrenada.
En la planta de Welch Allyn, los equipos técnicos producen tensiómetros, monitores de signos vitales y otros dispositivos que requieren precisión milimétrica. La operación fue reconocida en México como una de las mejores empresas para trabajar, un indicador que apunta a la estabilidad laboral, baja rotación y continuidad operativa, factores decisivos para la manufactura compleja.
Ventajas económicas que fortalecen la expansión
El esquema mexicano IMMEX, que permite la importación libre de aranceles e IVA de insumos destinados a exportación, ha sido otro de los elementos que consolidó a Tijuana como un destino atractivo para la inversión extranjera.
DEITAC destaca que, para empresas como Welch Allyn, estos ahorros se transforman directamente en capacidad de expansión. En 2012, la compañía anunció una inversión adicional de 7.4 millones de dólares, con la creación de 75 nuevos empleos especializados. Posteriormente, trasladó a Tijuana un Centro Global de Servicios Financieros, aprovechando el talento bilingüe de la región y generando actividad económica adicional.
Para el organismo, estos casos confirman que la competitividad de Tijuana no depende únicamente de los costos operativos, sino de su habilidad para sostener proyectos a gran escala, con altos estándares de calidad y evolución constante.
Nearshoring en Baja California: una tendencia que se acelera
El análisis de DEITAC sitúa al caso Welch Allyn dentro de un fenómeno más amplio: la relocalización de cadenas productivas hacia México. Baja California —y particularmente Tijuana— se encuentran entre los principales beneficiarios de esta dinámica por tres razones clave:
Proximidad estratégica a Estados Unidos, con cruces fronterizos de alta capacidad y sincronía horaria para operaciones binacionales.
Ecosistema industrial maduro, donde proveedores, técnicos y reguladores ya operan bajo estándares internacionales.
Disponibilidad de talento especializado, capaz de integrarse de inmediato a procesos industriales de precisión.
















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