Estados Unidos y China anunciaron este lunes un acuerdo preliminar sobre el futuro de TikTok, alcanzado en el marco de la cuarta ronda de negociaciones comerciales celebrada en Madrid.
El entendimiento, que deberá ser ratificado por los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en una llamada telefónica programada para el próximo viernes, busca resolver la disputa sobre la propiedad de la filial estadounidense de la red social.
De acuerdo con autoridades de Washington, el pacto establece que la operación de TikTok en Estados Unidos, donde cuenta con alrededor de 150 millones de usuarios activos de los 1,500 millones que posee a nivel global, pasará a manos de propietarios estadounidenses.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, precisó que el marco del acuerdo contempla esta transferencia de control, aunque evitó detallar los términos comerciales, argumentando que corresponden a negociaciones privadas entre las partes involucradas.
El presidente Trump, quien había fijado como plazo este miércoles 17 de septiembre para que la matriz china ByteDance vendiera su filial en Estados Unidos, adelantó la noticia en su propia red social, asegurando que se trataba de un acuerdo que iba a “encantar” a los jóvenes norteamericanos.
El mandatario había amenazado con vetar TikTok por considerar que representaba un riesgo para la seguridad nacional, debido al posible acceso del Gobierno de Pekín a datos de millones de ciudadanos estadounidenses.
Por parte de China, el viceministro de Comercio Li Chenggang confirmó que el consenso alcanzado es “de interés mutuo” y se fundamenta en la cooperación y el respeto entre ambas potencias.
A su vez, el subdirector de la Administración Ciberespacial de China, Wang Jingtao, explicó que se llegó a un consenso básico sobre la gestión de los datos de usuarios estadounidenses, la supervisión de algoritmos y derechos de propiedad intelectual, así como el negocio de seguridad cuántica. Pekín evaluará estos aspectos conforme a su legislación en materia de exportación de tecnología y uso autorizado de propiedad intelectual.
Las conversaciones en Madrid también abordaron temas más amplios del ámbito comercial, incluyendo la preocupación de China por las sanciones estadounidenses a empresas de su país. La delegación asiática denunció que Washington ha “extendido demasiado” el concepto de seguridad nacional para justificar la ampliación de estas medidas. Asimismo, se discutieron asuntos relacionados con el blanqueo de dinero, el comercio de minerales y la investigación en curso contra el fabricante de semiconductores Nvidia en China por presunta violación de leyes antimonopolio.
Madrid se convirtió en la cuarta sede de estas negociaciones, después de Ginebra, Londres y Estocolmo, en un proceso que busca contener la escalada de tensiones comerciales entre ambas economías. En agosto, Washington y Pekín habían extendido por 90 días la suspensión de nuevos aranceles, prolongando la tregua pactada en mayo. Una quinta ronda de conversaciones se prevé para el próximo mes, en una sede aún por definir.


















Comments