En el corazón del Valle de Guadalupe, cuna del vino mexicano, se rendió un merecido homenaje al enólogo ítalo-mexicano Camillo Magoni, con motivo de sus 60 vendimias. Esta celebración no solo honra una trayectoria en la vitivinicultura, sino también el legado de un hombre que ha dedicado su vida a cultivar la tierra, investigar sus frutos y compartir su conocimiento con pasión.
Originario de Morbegno, Italia, Camillo Magoni llegó a México en 1965, invitado por Angelo Cetto para integrarse como enólogo en la bodega que más tarde se consolidaría como Vinos L.A. Cetto. Durante más de 49 años, Magoni fue una figura importante en la transformación de esta casa vinícola.
En 2014, Camilo Magoni fundó su propio proyecto personal: Bodegas Magoni, una vinícola que refleja su alma inquieta, su espíritu innovador y su amor profundo por la experimentación. Con más de 100 variedades de uva cultivadas en el Valle de Guadalupe, Bodegas Magoni se ha convertido en un laboratorio enológico vivo, donde se conjugan técnica, terroir y creatividad.
Pero su pasión por la tierra va más allá de la vid. Camillo Magoni también se ha distinguido como un investigador incansable en el cultivo del olivo y la producción de aceite de oliva extra virgen, así como en el arte y la ciencia del vinagre balsámico. Inspirado por sus raíces italianas y su amor por los sabores auténticos, Magoni ha desarrollado y perfeccionado métodos que integran tradición y técnica, produciendo aceites y vinagres de alta calidad que complementan su filosofía de respeto al entorno.
El evento de homenaje se llevó a cabo en Valle Guadalupe, B.C., con la presencia de colegas, amigos, sommeliers, productores y amantes del vino y la gastronomía que han sido testigos del impacto de Don Camillo en la cultura enogastronómica de México.
Fue una velada de celebración, reflexión y reconocimiento, en la que se destacarán los momentos más importantes de su carrera, desde el legado que ha dejado en las empresas que laboró, hasta la consolidación de Bodegas Magoni como una bodega símbolo de innovación, autenticidad y respeto al terruño.
“Es el fruto de uno de haber podido desarrollar y a las oportunidades aunque empecé de grande era eso o quedarme en casa, opté por comenzae un legado”, expresó Magoni.
Aseveró que a pesar de ser una empresa consolidada y reconocida los retos aún persisten.
“Es un compromiso continúo de esfuerzo y trabajo de aprovechar la naturaleza que tiene esta región, la nuevas generaciones tendrán que tener el empuje para que tomen la estafeta con toda la seriedad y compromiso que esto conlleva”.
Durante el evento se presentó una edición especial conmemorativa, elaborada con uvas seleccionadas por el propio Magoni, como tributo a su legado técnico, humano y cultural.
Este homenaje busca también inspirar a nuevas generaciones de enólogos, agricultores, investigadores y soñadores, recordando que el verdadero legado no está solo en las botellas que se producen, sino en las raíces que se cultivan con amor, ciencia y paciencia.
¡60 vendimias, una vida dedicada al vino… y mucho más!




















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