Ni la lluvia ni el frío detuvieron el entusiasmo. Este viernes, el verde del campo de golf del Club Campestre se convirtió en el escenario del banderazo de salida del 41° Torneo del Club Rotario de Tijuana, un evento que combina la pasión por el deporte con el compromiso social.
Con la presencia del Grand Marshall Fernando Otáñez, quien dio el bastonazo inicial, y la participación de cerca de 160 jugadores, el torneo comenzó con gran ánimo, a pesar de las condiciones climáticas.
“El torneo no se suspende. La lluvia solo representa un grado más de dificultad para los jugadores, pero también una oportunidad para demostrar su capacidad”, expresó el presidente del Club Rotario de Tijuana, Gilberto Gamiño Herrera.
Destacó el orgullo de celebrar este evento en la ciudad.
“Es un honor tener un torneo aquí en Tijuana, el más longevo después del del Club Campestre. Estamos muy contentos porque, a pesar del clima, la participación ha sido muy nutrida”.

Más allá de la competencia, el objetivo indicó es recaudar fondos para la rehabilitación del área deportiva de la Escuela Ignacio Altamirano, en la colonia Villa del Campo.

“Esta causa beneficia directamente a la niñez. Vamos a apoyar con la rehabilitación de espacios deportivos”, añadió Gamiño Herrera.

El evento contó con el respaldo de patrocinadores de alta gama, entre ellos el Grupo Farías, a quienes los organizadores agradecieron por su confianza y generosidad.

“Estamos muy agradecidos con quienes creen en este proyecto. Cada tiro, cada swing, es un paso más hacia un futuro mejor para nuestros niños”, concluyó.


















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