Toyota y Sumitomo Metal Mining están uniendo esfuerzos para crear un carro eléctrico con una batería sólida, la cual aportaría más ventajas que las actuales.
Ambas compañías están desarrollando la futura producción a gran escala de materiales de cátodo destinados a baterías de estado sólido para vehículos eléctricos.
A diferencia de las baterías de ion-litio convencionales que utilizan un electrolito líquido, las de estado sólido permiten un diseño más compacto, seguro y duradero.
Otra de las ventajas de esta tecnología es contar con una mayor densidad energética, con lo cual se reducen los riesgos de incendio.
Sin duda los dueños de carros eléctricos buscan que los tiempos de carga se reduzcan de manera significativa, siendo este otro punto a favor de las baterías que desarrollan en conjunto Toyota y Sumitomo Mining.
A la par de crear una mejor tecnología, se busca reducir los costos de producción, garantizando la calidad, seguridad y rendimiento.
La meta de las trasnacionales japonesas es ser los primeros en poner en el mercado un vehículo eléctrico con batería de estado sólido viable comercialmente, sin sacrificar sostenibilidad ni accesibilidad.
También implica redefinir cadenas de suministro, incorporar principios de economía circular y minimizar el uso de materias primas críticas cuya extracción tiene alto impacto ambiental, como el cobalto o el níquel.
Dentro de los impactos tangibles y positivos que podrán tener estas baterías están la reducción significativa de emisiones de CO₂ en el transporte, uno de los sectores más contaminantes.
Una mayor autonomía de los vehículos eléctricos, lo que elimina una de las principales barreras para su adopción masiva; menor dependencia de recursos escasos y problemáticos, gracias a formulaciones más eficientes y reciclables.
De igual forma se impulsa a la economía circular en la industria automotriz, mediante el diseño de materiales reutilizables y procesos más limpios.

















Comments