Stone Brewing está a punto de cerrar uno de los capítulos más emblemáticos de su historia en San Diego. La compañía anunció una reestructuración que contempla el cierre de sus principales instalaciones en Escondido y la eliminación de 220 puestos de trabajo, como parte de una estrategia para trasladar su producción masiva fuera del condado.
El movimiento llega después de una nueva transformación en la propiedad de la marca. Stone fue adquirida originalmente por el gigante japonés Sapporo en 2022; sin embargo, en 2026 la compañía fue vendida a una sociedad conjunta integrada por Firestone Walker Brewing Company y Duvel Moortgat USA.
La operación, sin embargo, no incluyó dos de los activos más representativos de Stone en Escondido: su planta de producción masiva y el emblemático Stone Brewing World Bistro & Gardens. Al permanecer bajo propiedad de Sapporo y no concretarse una venta independiente de estos espacios, se tomó la decisión de desmantelarlos y cerrarlos.
El impacto laboral será considerable. De acuerdo con las notificaciones oficiales, 220 trabajadores serán afectados en distintas etapas, con una primera ronda de 58 despidos programada para el 19 de octubre de 2026. El Bistro de Escondido, por su parte, tiene previsto cerrar hacia finales del año, después de la temporada festiva.
La producción de Stone no desaparecerá: simplemente cambiará de territorio. Parte de la operación se trasladará a la planta de Firestone Walker en Paso Robles, California, mientras otra parte llegará a la cervecería Boulevard de Duvel USA en Kansas City, Missouri.
Para San Diego, el cambio representa más que el cierre de una fábrica. Stone se convirtió durante décadas en uno de los nombres asociados con la identidad de la cerveza artesanal de la región, y su presencia en Escondido fue parte fundamental de esa evolución.
Aun así, la marca conservará una presencia local. La ubicación de Liberty Station sí formó parte de la venta y continuará operando como restaurante y microcervecería, manteniendo un vínculo físico con San Diego.
El caso refleja también una transformación más amplia en la industria: marcas nacidas con una identidad profundamente local que, al crecer y cambiar de propietarios, comienzan a operar bajo una lógica de producción y distribución nacional.
Para San Diego, el cierre marca el final de una era. Para Stone Brewing, representa el inicio de otra.
















Comments