Sofía Márquez tuvo que elegir entre el amor hacia su pareja o el amor hacia sí misma. Optó por lo segundo. Esa decisión la llevó a denunciar, sanar y transformar su experiencia en un movimiento que hoy inspira a miles de mujeres, We R Woman On Fire, una plataforma digital que roza el millón de seguidores y que, más allá de las cifras, ha acompañado a víctimas de violencia a recuperar su libertad y dignidad.
“Lo que me motivó iniciar fue escuchar la historia de otras mujeres. Yo empecé en 2020, aquí en Tijuana, con la intención de hacer un cambio dentro de mis posibilidades”, recuerda Márquez, activista y fundadora de este espacio.

En aquel momento, admite, no tenía pleno conocimiento sobre los tipos y grados de violencia. Sin embargo, su propia relación abusiva y marcada por la violencia psicológica la llevó a informarse, compartir datos y conectar con otras mujeres.
“Los golpes se ven, pero las palabras no. En mi caso, los insultos, las groserías o el silencio como castigo me hicieron perderme a mí misma”, relata.

Sofía subrayó que para ayudar a otras mujeres primero necesitó sanar ella misma.
Hoy, desde We R Woman On Fire, impulsa herramientas como el “Pulso Violeta”, un enlace digital que canaliza a las denunciantes con abogadas y especialistas.
“Muchas mujeres se retractan por miedo, pero nosotras estamos para acompañarlas y que no enfrenten solas el proceso”, explicó.

El camino, reconoce, es complejo, quienes tienen hijos suelen depender económicamente de su agresor, lo que prolonga la salida. Aun así, la plataforma insiste en que la denuncia y el acompañamiento son claves para romper el ciclo de violencia.
Márquez enfatiza que el feminismo no es una lucha contra los hombres, sino contra el machismo y los estereotipos que perpetúan la desigualdad.

“El cambio tiene que ser colectivo. Es importante que los hombres también se unan, que dejemos atrás la idea de que solo ellos deben mantener la casa”, afirmó.
Aunque sabe que su labor implica riesgos y ha recibido comentarios ofensivos y acoso, Sofía asegura que seguirá adelante.
“Ha valido la pena rescatar a estas mujeres. Lo seguiré haciendo”, aseguró con firmeza.
Para la activista, la lucha no se limita a una fecha conmemorativa.
“No solo es el 8 de marzo, esto tiene que ser un trabajo continuo, de día a día”, recalcó.

Su voz se suma a las miles que marchan en las calles mexicanas, recordando que los feminicidios no ocurren de un día para otro, son consecuencia de violencias normalizadas que deben erradicarse. Con esperanza, Sofía Márquez insiste en que algún día las mujeres podrán vivir libres, sin golpes ni palabras que hieran.
















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