El ciclismo mexicano ha vivido hoy una de sus páginas más gloriosas en la historia moderna, y el epicentro del orgullo se encuentra en Baja California. Isaac del Toro, originario de la vecina ciudad de Ensenada, se adjudicó de forma espectacular la segunda etapa del Tour de France con un cierre de antología en el exigente circuito de Montjuïc, en Barcelona.
El pedalista de Ensenada se encontraba realizando un extenuante trabajo de lanzamiento (lead-out) para su líder de escuadra en el UAE Team Emirates, el esloveno Tadej Pogačar. El ritmo impuesto por el bajacaliforniano fue tan demoledor que ambos lograron descolgar al pelotón de favoritos, marchándose en solitario hacia la meta. En un enorme gesto de caballerosidad y reconocimiento al esfuerzo del mexicano, el campeón del mundo le cedió el triunfo en la línea de sentencia.
Orgullo de Baja California para el mundo
Con este triunfo, el atleta ensenadense emula la mítica hazaña lograda por el regiomontano Raúl Alcalá hace más de tres décadas, convirtiéndose en apenas el segundo mexicano en toda la historia en conquistar una etapa de la Grande Boucle.
Para Baja California, este domingo se consolida como una jornada redonda en el panorama deportivo: mientras en Tijuana se corona el talento local en el green, a solo unos kilómetros de distancia, la brisa de Ensenada celebra que uno de sus hijos pródigos ha conquistado la cumbre del ciclismo mundial. ¡Un orgullo absoluto para todo el estado!

















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