The Walt Disney Company anunció el nombramiento de Josh D’Amaro como su nuevo director ejecutivo, un movimiento con el que la compañía pretende poner fin a la prolongada incertidumbre en torno a la sucesión de Bob Iger y reforzar su liderazgo dentro de la industria global del entretenimiento, informó Reuters.
De acuerdo con la información, D’Amaro asumirá formalmente el cargo el próximo 18 de marzo, luego de encabezar durante los últimos años la división de parques, experiencias y productos, uno de los motores financieros más sólidos del conglomerado.
En el ejercicio fiscal más reciente, este segmento registró una ganancia operativa cercana a los 10,000 millones de dólares, equivalente a casi el 60% del beneficio total de la empresa.

El anuncio se da tras un proceso de revisión interna que buscó evitar un nuevo escenario como el ocurrido en 2020, cuando Disney designó a Bob Chapek como sucesor de Iger.
Aquella transición terminó dos años después con la salida anticipada de Chapek y el regreso de Iger al cargo. Para supervisar esta nueva etapa, el consejo de administración nombró previamente a James Gorman, presidente de Morgan Stanley, como responsable del proceso de sucesión.
Junto con el cambio en la dirección general, la compañía también confirmó que Dana Walden asumirá la dirección del área de entretenimiento, en un intento por reforzar la estructura ejecutiva en un contexto de transformación acelerada del negocio audiovisual.
El mercado reaccionó con cautela tras el anuncio. Las acciones de The Walt Disney Company iniciaron la jornada con una baja de 0.87%, cotizando alrededor de 103.75 dólares por título en las primeras operaciones en Ciudad de México, según datos de mercado citados por Reuters. En lo que va de 2026, los papeles de la empresa acumulan una caída superior al 8%.
Como nuevo CEO, D’Amaro tendrá el reto de sostener el legado de Iger, marcado por adquisiciones fundamentales que enriquecieron el portafolio de la compañía, entre ellas Pixar, Marvel, Lucasfilm y 21st Century Fox.
Al mismo tiempo, deberá enfrentar un entorno complejo para la industria, con negociaciones laborales clave previstas para mayo, cuando vencen contratos sindicales que involucran a escritores, actores y otros gremios del sector cinematográfico.
A ello se suma la presión que representa la adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial generativa. Disney ha explorado el uso de estas herramientas en proyectos recientes, un tema especialmente sensible tras las huelgas de 2023 en Hollywood, detonadas en parte por el temor de los sindicatos al impacto de la IA en los procesos creativos y laborales.
















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