La Cámara de Diputados aprobó con 351 votos a favor, 129 en contra y una abstención la reforma a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que forma parte del Paquete Económico 2026. Se estableció impuesto de 1.5 pesos por litro a bebidas que contengan cualquier tipo de edulcorantes añadidos
La iniciativa busca ampliar la base recaudatoria y modificar las tasas aplicables a productos considerados nocivos para la salud o de consumo recreativo, como bebidas azucaradas, cigarros, apuestas y videojuegos con contenido violento.

De acuerdo con el dictamen aprobado, el ajuste al IEPS permitirá al Gobierno Federal obtener ingresos adicionales por alrededor de 270 mil millones de pesos mediante modificaciones a las leyes del IEPS, Federal de Derechos, Aduanera y el Código Fiscal de la Federación. La reforma se aprobó en lo general y será enviada al Senado tras la discusión de reservas en lo particular.
Uno de los puntos más debatidos fue el incremento a las bebidas saborizadas. Inicialmente, el proyecto contemplaba elevar la cuota a 3.08 pesos por litro, pero tras un acuerdo entre el Gobierno federal, legisladores y empresarios del sector, se determinó aplicar un ajuste de 1.5 pesos por litro para las versiones “light” o “cero”, mientras que las bebidas azucaradas conservarán la tarifa máxima.
A cambio, las compañías se comprometieron a reducir 30 % el contenido calórico por litro, reformular sus productos y ajustar su publicidad para desalentar el consumo infantil.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el objetivo del nuevo esquema no es recaudatorio, sino de salud pública, mientras que el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal, subrayó que las reformas buscan “promover hábitos saludables y no castigar al consumo”.
El paquete fiscal también establece que los videojuegos con contenido violento o extremo serán gravados con una tasa de 8 %, y que los juegos de apuestas y sorteos digitales deberán pagar un IEPS de hasta 50 %.
En materia de tabaco, el impuesto sobre cigarros pasará de 160 % a 200 %, y el de puros o tabacos hechos a mano aumentará de 30.4 % a 32 %. Asimismo, se impondrá un nuevo control a los electrolitos orales que no cumplan con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, mientras que los sueros con fórmulas completas quedarán exentos.
Las reacciones en el Congreso fueron divididas. Legisladores de Morena y sus aliados consideraron que se trata de una medida responsable que permitirá mejorar la salud pública y fortalecer los ingresos públicos sin afectar significativamente al consumidor. En contraste, diputados del PAN y PRI acusaron que se trata de una estrategia “profundamente recaudatoria” y “regresiva” que impactará directamente a los hogares de menores ingresos.
Fuera del recinto legislativo, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) advirtió una caída del 15 % en las ventas desde el anuncio del aumento a las bebidas azucaradas. Su presidente, Cuauhtémoc Rivera, alertó que más de 60 mil tienditas podrían cerrar si la medida entra en vigor sin apoyos para el comercio minorista. Los comerciantes señalaron además que este tipo de impuestos han incentivado el crecimiento del mercado informal y el contrabando de productos como cigarros, lo que erosiona la base fiscal que el Gobierno busca fortalecer.
La iniciativa ahora pasará al Senado de la República, donde podría recibir ajustes antes de su promulgación.

















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