La Arquidiócesis de Tijuana celebró su 62 Aniversario con una Santa Misa Solemne en un ambiente de fe, gratitud y memoria. El acto, que conmemoró la historia, el servicio y el testimonio de esta Iglesia Particular que integra a los municipios de Tecate, Playas de Rosarito y Tijuana, fue encabezado por el Administrador Apostólico, Mons. Mario Nicolás Villanueva Arellano, y reunió a sacerdotes, religiosas, agentes de pastoral y fieles que caminaron juntos en acción de gracias por más de seis décadas de vida pastoral en la región.
Durante la conferencia de prensa previa a la celebración, Mons. Villanueva destacó que la Arquidiócesis, al ser una Iglesia fronteriza, enfrenta retos complejos como la movilidad humana, los asentamientos irregulares y los contextos de violencia. Sin embargo, subrayó que la Iglesia no se detiene ni pierde el ritmo, sino que avanza con esperanza ante la próxima llegada del tercer obispo de Tijuana. Señaló que mientras se espera la decisión del Papa, la comunidad permanece en oración, confiando en que Dios ya tiene preparado al pastor que guiará a esta Iglesia en su siguiente etapa.
El presbítero Israel Ángeles Gil, coordinador de la Comisión Diocesana de Pastoral para la Comunicación, explicó que uno de los principales desafíos es dar continuidad a una Arquidiócesis que no está en pausa, sino activa y comprometida con su misión social y pastoral. Indicó que se sigue atendiendo la agenda institucional y espiritual, organizando la vida de la Iglesia y preparándola tanto material como espiritualmente. Recalcó que, aunque es una Iglesia joven con 62 años, tiene una esencia sólida y un fundamento fuerte gracias al legado de grandes pastores.
En su mensaje, Mons. Villanueva recordó que esta Arquidiócesis nació el 24 de enero de 1964 mediante la promulgación canónica del Papa Pablo VI, y que su historia está marcada por la llegada de los primeros misioneros que evangelizaron las tierras californianas. Destacó que el crecimiento de Tijuana y la región ha ido de la mano con el crecimiento de la Iglesia, que ha acompañado a la población en sus cambios sociales, económicos y culturales.
Finalmente, el padre Israel Ángeles Gil subrayó que el mensaje de este 62 Aniversario es claro: en la Arquidiócesis de Tijuana todos tienen un lugar. Es una Iglesia cercana a la gente, a las familias y a las realidades que viven, con acciones que, aunque limitadas, buscan siempre acompañar. Estos 62 años, dijo, no representan un punto de llegada, sino un punto de partida para seguir caminando juntos, colaborando por el bien de la ciudad y de los municipios que conforman esta Iglesia del noroeste del país.
















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