La transición hacia una movilidad más limpia también está transformando la logística urbana. La electrificación de los vehículos de reparto requiere no solo unidades adecuadas, sino una infraestructura de recarga capaz de responder a las necesidades de operación de las empresas.
En ese contexto, el proyecto piloto descrito en la información de referencia reunió a Heineken México, VEMO, C40 Cities y The Climate Pledge mediante la iniciativa Laneshift, con el objetivo de evaluar el desempeño de camiones eléctricos de última milla utilizando infraestructura pública.

La prueba se desarrolló entre agosto de 2025 y junio de 2026 en un centro de recarga ubicado en San Pedro de los Pinos, Ciudad de México. Según los datos proporcionados, participaron 19 camiones eléctricos de reparto, que registraron ahorros operativos del 30% por kilómetro y un consumo conjunto superior a los 42,500 kilovatios-hora.
El centro, operado por VEMO, cuenta con una capacidad instalada reportada de 6.2 megavatios y más de 100 conectores, características que lo posicionan como una infraestructura relevante para evaluar la recarga de flotas comerciales.

Uno de los aspectos de mayor interés para el sector empresarial es la posibilidad de que las compañías electrifiquen sus operaciones sin tener que asumir individualmente toda la inversión que implica construir y mantener estaciones privadas de carga.
Los resultados apuntan a una conversación cada vez más relevante para las ciudades: cómo integrar infraestructura, tecnología y modelos operativos que permitan reducir costos y avanzar hacia sistemas de distribución urbana con menores emisiones.
















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