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Política de los Negocios: El tablero sigue abierto

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La carrera por la gubernatura de Baja California comenzó mucho antes del arranque formal del proceso electoral. Diez aspirantes de Morena y sus aliados, PT y PVEM, se registraron en el proceso interno rumbo a la coordinación estatal, una posición que perfila a quien eventualmente podría encabezar el proyecto político de este bloque en 2027.

La lista reúne trayectorias distintas: alcaldes, senadores, diputados, exfuncionarios estatales y federales, además de figuras con experiencia previa en gobiernos municipales y estructuras partidistas. Esa diversidad convierte la sucesión en una competencia donde no solamente importa el posicionamiento individual, sino también las alianzas, estructuras territoriales y proyectos políticos que cada perfil representa.

El registro, sin embargo, es apenas el punto de partida. Los aspirantes todavía deberán atravesar los mecanismos internos antes de llegar a una definición. Mientras tanto, los recorridos, encuentros con distintos sectores, presencia territorial y posicionamiento mediático comienzan a marcar el ritmo de una carrera que todavía no ofrece una fotografía definitiva.

  • Elección: Se renovarán la gubernatura, el Congreso local y los siete ayuntamientos de Baja California.

  • Rumbo: Que definirá el rumbo económico, social y empresarial del estado para los próximos años.

  • Agenda: Infraestructura, movilidad, seguridad, agua, vivienda, industria y relación fronteriza.

  • Inversión:La certeza jurídica, la coordinación y la continuidad de proyectos serán factores decisivos para el desarrollo.

 

La sucesión no definirá solamente un nombre, sino el proyecto económico, social, y político que marcará el rumbo de baja California.

Las encuestas publicadas durante los últimos meses también han mostrado escenarios distintos. Algunos nombres aparecen con mayor frecuencia entre los perfiles mejor posicionados, pero las diferencias entre mediciones reflejan una competencia que continúa abierta. Más que anticipar desde ahora a un ganador, los números muestran que las posiciones pueden seguir cambiando conforme avance el proceso.

En ese contexto, cada movimiento empieza a tener un peso distinto. La capacidad de construir acuerdos, mantener presencia en los municipios y establecer vínculos con sectores sociales, productivos y empresariales será parte de una competencia que irá mucho más allá de la popularidad de cada aspirante.

Y ese movimiento importa mucho más allá de los partidos.

Baja California llegará a 2027 con decisiones relevantes en materia de infraestructura, movilidad, seguridad, agua, vivienda, desarrollo industrial y relación fronteriza. La elección no solamente definirá quién encabezará el Poder Ejecutivo estatal, sino también cuáles serán las prioridades públicas durante los siguientes años y qué visión de desarrollo tendrá la entidad.

Para el sector empresarial, la sucesión representa más que un cambio de administración. La certeza jurídica, la continuidad de proyectos estratégicos, la coordinación entre gobierno e iniciativa privada y la capacidad para atraer nuevas inversiones serán factores determinantes para mantener la competitividad del estado.

Baja California compite todos los días por inversión, talento y nuevos proyectos. Su ubicación geográfica le da ventajas importantes, pero también exige gobiernos capaces de responder a las necesidades de una economía estrechamente vinculada con Estados Unidos. Cruces fronterizos, logística, movilidad, industria y comercio exterior seguirán formando parte de cualquier conversación sobre el futuro económico de la región.

En 2027, además, no estará en juego únicamente la gubernatura. Baja California también renovará su Congreso local y las siete presidencias municipales, ampliando la disputa hacia prácticamente toda la estructura política estatal y municipal. El resultado podría definir no solamente quién gobierna, sino también qué capacidad tendrá la próxima administración para construir acuerdos y llevar sus proyectos a la práctica.

Por ahora, las llamadas “corcholatas” continúan construyendo presencia, alianzas y posicionamiento. Los nombres ya están sobre la mesa, pero todavía falta saber cuáles llegarán con mayor fuerza al momento de la definición.

 

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