Hig, interpretado por Jacob Elordi, vive aislado junto a Bangley, un endurecido superviviente encarnado por Josh Brolin. Ambos han aprendido a protegerse de un mundo prácticamente destruido. Pero una inesperada transmisión de radio despierta en Hig algo quizá más peligroso que cualquier amenaza exterior: la esperanza.

Y es precisamente ahí donde Scott parece plantearnos la verdadera pregunta de la película: ¿de qué sirve sobrevivir si dejamos de ser humanos?
Basada en la novela de Peter Heller, la cinta utiliza el escenario post-apocalíptico no solamente para construir suspenso y acción, sino para hablar de soledad, pérdida, miedo y de nuestra necesidad casi inevitable de conectar con otros.

Ridley Scott vuelve así a uno de los grandes temas de su filmografía: frente al caos, la violencia y la incertidumbre, aquello que finalmente nos define no es cuánto tiempo logramos vivir, sino qué parte de nuestra humanidad conseguimos conservar.
¿De qué sirve sobrevivir si dejamos de ser humanos?


















Comments