La posibilidad de una temporada de El Niño particularmente intensa durante 2026-2027 comienza a modificar la conversación sobre prevención y resiliencia en el sur de California, un escenario que también coloca a Tijuana frente a un reto compartido dentro de la dinámica binacional de CaliBaja.
En Oceanside, las autoridades ya trabajan con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE) para monitorear los niveles de lluvia y el comportamiento del río San Luis Rey. A esto se suma el mantenimiento de canales, la preparación de equipos especializados en rescate acuático y el fortalecimiento de los sistemas de alerta para residentes.
San Diego también ha comenzado a coordinar esfuerzos mediante un grupo de trabajo interdepartamental enfocado en El Niño, mientras que Carlsbad revisa sus protocolos relacionados con presas y distribución de sacos de arena.
Para Tijuana, el fenómeno representa un desafío especialmente relevante por las condiciones de su territorio y por la estrecha conexión que existe entre ambos lados de la frontera.
Las lluvias intensas pueden incrementar el riesgo de inundaciones urbanas, deslaves, daños en vialidades y afectaciones a infraestructura, particularmente en zonas donde el crecimiento urbano convive con cauces, pendientes y sistemas de drenaje que pueden verse rebasados durante eventos extraordinarios.
El impacto tampoco sería exclusivamente local. La infraestructura hídrica de la región, el movimiento transfronterizo y la movilidad diaria entre Tijuana y San Diego hacen que cualquier contingencia de gran escala tenga potencial para convertirse en un asunto binacional.
En este contexto, la preparación de San Diego y las ciudades del norte del condado ofrece una referencia para Tijuana: más allá de reaccionar ante una emergencia, el desafío consiste en anticipar escenarios, fortalecer infraestructura y mantener canales de comunicación efectivos con la población.
Para una región acostumbrada a funcionar como una sola economía a ambos lados de la frontera, la preparación ante fenómenos climáticos extremos también comienza a formar parte de la agenda de competitividad y resiliencia de CaliBaja.
















Comments