Por eso me intriga Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu protagonizada por Tom Cruise. Su personaje, Digger Rockwell, es un hombre extraordinariamente poderoso que, después de contribuir a una catástrofe, pretende convertirse en quien salve al mundo. La ironía es magnífica. Durante décadas hemos visto a Cruise realizar lo imposible para salvar a la humanidad. Ahora Iñárritu invierte la fórmula: el salvador también forma parte del problema.
La historia parece hablar de los grandes empresarios y de una época en la que individuos pueden acumular una influencia comparable a la de muchos gobiernos. Pero su reflexión es universal. Para emprender se necesita convicción, audacia y una dosis de ego. El peligro comienza cuando dejamos de escuchar y ser humildes. Con los años he entendido que mientras más éxito alcanzamos, más necesitamos personas capaces de decirnos que estamos equivocados. Quizá la verdadera medida del liderazgo no sea cuánto poder acumulamos, sino conservar la humildad para escucharlo.
– Tenoch Ochoa Empresario y Productor / VP de Negocios, Paramount Lending
















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