La inteligencia artificial ya está modificando la manera en que trabajamos, aprendemos y resolvemos problemas. Sin embargo, la conversación suele concentrarse en las herramientas y en los empleos que podrían transformar.
Pero quizá la pregunta más importante sea otra: ¿quién va a preparar a las nuevas generaciones para utilizarlas?
En ese contexto, la iniciativa de la Global Skills Academy de la UNESCO adquiere un valor especial. El programa busca capacitar y acreditar a más de 500 mil docentes y estudiantes en competencias digitales e inteligencia artificial antes de que termine 2026.
Su verdadero valor no está únicamente en la cantidad de personas que pretende alcanzar, sino en su modelo: formar a docentes que después puedan compartir ese conocimiento con otros profesores y estudiantes.
En las organizaciones de alto desempeño ocurre algo similar. Una herramienta puede mejorar un proceso, pero por sí sola no transforma una institución. Para generar resultados necesita personas capacitadas, objetivos claros y una estructura que convierta el conocimiento en decisiones.
CON LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL SUCEDE LO MISMO.
México debería observar este esfuerzo como una ruta posible. Nuestro país cuenta con una amplia red de educación técnica, docentes con experiencia y estudiantes vinculados directamente con los sectores productivos. La oportunidad está en formar profesores que puedan convertirse en multiplicadores del conocimiento dentro de sus comunidades educativas. Docentes capaces de enseñar no solamente cómo utilizar la inteligencia artificial, sino también cómo cuestionarla, reconocer sus límites y aplicarla de manera responsable.
Porque esta tecnología no debería enseñarse como una materia aislada. Tendría que relacionarse con la manufactura, la logística, la agricultura, la salud, el turismo y los servicios. Un estudiante necesita comprender qué es, pero también cómo puede utilizarla para mejorar un proceso o resolver un problema real.
Formar en inteligencia artificial tampoco significa enseñar a depender de ella. Significa desarrollar criterio para evaluar sus respuestas y entender que ninguna herramienta sustituye el juicio humano.
México no parte de cero. Tiene instituciones, docentes y estudiantes capaces de impulsar este cambio. Porque una tecnología puede llegar a un país por medio del mercado. Pero el conocimiento para aprovecharla solo puede construirse mediante la educación.
Y cuando un país prepara a quienes tienen la responsabilidad de enseñar, no solamente moderniza sus aulas: amplía las oportunidades de toda una generación.
-David Figueroa Zurita Presidente de Grupo Bolt

















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