Entre viñedos, copas y una tarde que poco a poco se convirtió en noche, L.A. Cetto celebró 98 años de historia con la “Fiesta de Colores”, una celebración que encontró en el Valle de Guadalupe el escenario perfecto para brindar por una tradición que continúa escribiendo nuevos capítulos.

La celebración no solo puso en el centro la cosecha, la tierra y el vino. También abrió una conversación sobre el futuro de una de las familias vitivinícolas con mayor trayectoria en Baja California.
Durante el evento, Luis Alberto Cetto Salazar, Presidente y Director General de la vinícola habló sobre el rumbo de la familia hacia los próximos años: preservar la tradición que durante 98 años ha acompañado a L.A. Cetto, mientras mantienen la mirada puesta en el centenario y en seguir llevando a la mesa la calidad que ha distinguido a sus vinos.

Porque una tradición que lleva 98 años también sabe que cada generación tiene una manera distinta de acercarse al vino.

En este sentido, L.A. Cetto observa con especial interés al mercado joven mexicano, un consumidor que cada vez muestra mayor afinidad por el vino y que representa una oportunidad para seguir ampliando la cultura vitivinícola en el país.

La apuesta también pasa por innovar. Entre las nuevas rutas que explora la casa se encuentran los vinos orgánicos, una propuesta que responde a un consumidor que busca nuevas experiencias alrededor de lo que bebe y que presta mayor atención a la manera en que sus productos son elaborados.

Así, mientras la familia Cetto conserva el vínculo con una tradición construida generación tras generación, también mira hacia un consumidor que puede ser protagonista de los próximos capítulos de su historia.

Y la Fiesta de Colores fue precisamente eso: un punto de encuentro entre pasado y futuro.

La noche continuó con música en vivo a cargo de Kabah y Benny Ibarra, dos propuestas que conectaron con distintas generaciones y que llevaron la celebración del vino hacia una experiencia donde la música, el paisaje y la convivencia compartieron protagonismo con las copas.

A dos años de alcanzar su centenario, L.A. Cetto celebra 98 años sin dejar de mirar hacia adelante.

La tierra sigue siendo el origen. La tradición, el hilo conductor. Y el futuro, una nueva razón para brindar.


















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