Tijuana ha consolidado su posición como uno de los principales motores inmobiliarios de la frontera norte de México.
La ciudad mantiene un crecimiento sostenido que ha llamado la atención de desarrolladores, fondos de inversión y compradores nacionales e internacionales.
Su cercanía con Estados Unidos, su dinamismo industrial y el auge del nearshoring han potenciado un entorno donde la vivienda no solo se demanda, sino que se diversifica a un ritmo constante.
Con una población que supera los 2.3 millones de habitantes y una tasa de crecimiento anual del 2.17 %, Tijuana se encuentra entre las zonas metropolitanas más pobladas del país.
Este dinamismo demográfico ha provocado un efecto directo en el mercado habitacional: la necesidad de atender a una población en expansión ha impulsado la aparición de nuevos modelos de desarrollo urbano, adaptados tanto a las limitaciones de espacio como a las nuevas exigencias de vida urbana.

En este contexto, la ciudad ha registrado un equilibrio llamativo entre proyectos de vivienda vertical y horizontal. Según especialistas del sector, más de la mitad de la oferta residencial actual corresponde a desarrollos verticales, una tendencia que responde a la escasez de terrenos en zonas clave y a la densificación urbana. Sin embargo, la vivienda horizontal continúa siendo relevante, sobre todo en segmentos que priorizan el espacio habitable y la vida familiar.
Los precios por metro cuadrado varían significativamente según el tipo de desarrollo. En la vivienda vertical, los proyectos de nivel medio a alto alcanzan precios promedio superiores a los 50 mil pesos por metro cuadrado, mientras que en el segmento horizontal los costos rondan los 33 mil pesos, lo que representa una alternativa viable para sectores que buscan amplitud sin sacrificar ubicación o conectividad.

Una de las zonas que ha captado la atención de los desarrolladores es el corredor Tijuana-Rosarito, que se ha transformado en una franja de crecimiento mixto. Además de la expansión habitacional, esta región ha visto un incremento en el desarrollo de espacios comerciales, corporativos y de servicios, lo que favorece la integración urbana y multiplica las posibilidades de inversión.
Tabla clave: estadísticas del mercado a junio de 2025
| Indicador | Valor / Rango | Fuente |
|---|---|---|
| Población metropolitana 2024 | +2.3 millones habitantes, +2.17 % anual | Sistema Urbano Nacional |
| Precio promedio vivienda (feb 2025) | 62,632 MXN/m² (+22% vs feb 2023) | Inmuebles24 / Centro Urbano |
| Aumento 1T 2025 | +11.1 % respecto 1T2024 | SHF / AFN |
| Precio m² zonas premium | 75,000–84,712 MXN/m² (Calete, Zona Río, Centro) | Inmuebles24 / Mercado Libre |
| Precio m² zonas más accesibles | 47,000–54,719 MXN/m² (Otay, Juárez, Buena Vista) | Inmuebles24 / Centro Urbano |
| Precio medio apto vs casas (jun 2025) | 59,285 vs 32,970 MXN/m² | Properstar |
Un panorama equilibrado y rentable
El precio promedio de la vivienda en Tijuana ha escalado a más de 62,600 MXN/m², impulsado por un crecimiento anual superior al 20 % desde 2023, así como un incremento de 11.1 % solo en el primer trimestre de 2025-
Las zonas de alto valor, como Calete, Zona Urbana Río Tijuana y Zona Centro, acaparan precios entre 75,000 y 84,700 MXN/m², mientras que barrios con perfil más accesible siguen ofreciendo rangos de 47,000 a 54,700 MXN/m².

Además, la diferencia entre apartamentos y casas es notable: en junio de 2025, los departamentos promedian 59,285 MXN/m², mientras que las casas se mantienen cerca de 32,970 MXN/m², según Properstar. Esto refuerza el atractivo de los desarrollos verticales para segmentos económicos diversos.
También es notable el dinamismo del mercado de vivienda usada, con una oferta que supera las 1,200 unidades en distintos segmentos, muchas de ellas dentro de las categorías Residencial y Residencial Plus. Esta diversidad ha permitido que el mercado mantenga niveles de absorción constantes, con un promedio de hasta 1.6 unidades vendidas por proyecto al mes, y picos de demanda que superan las 20 unidades en zonas específicas.
El fenómeno del nearshoring ha añadido un nuevo impulso al panorama inmobiliario. La reconfiguración de cadenas de suministro globales ha llevado a múltiples empresas a instalarse cerca del mercado estadounidense, lo que ha incrementado la necesidad de vivienda para ejecutivos, ingenieros y trabajadores especializados. En este sentido, Tijuana no solo cumple con los requerimientos de ubicación estratégica, sino que ofrece una infraestructura consolidada y una creciente oferta de servicios.
Para 2025, se espera que nuevos proyectos consoliden aún más la oferta inmobiliaria local. De acuerdo con Mauricio Domínguez, director de Data Market de Tasvalúo, el potencial de Tijuana como nodo inmobiliario y económico se mantendrá en ascenso gracias a su conectividad internacional y a un entorno propicio para la inversión.
La combinación de factores —desde su proximidad a uno de los mercados más poderosos del mundo hasta la adaptación de su oferta habitacional a las nuevas realidades— permite afirmar que Tijuana no solo participa del mercado inmobiliario nacional: lo lidera en su región. Y todo indica que seguirá siendo un punto focal en los planes de expansión de quienes buscan invertir con visión de largo plazo.
















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